Más o menos imaginábamos cómo iba a ser. Faith No More bajó el telón en Chile, este país lejano que los idolatró como verdaderos monstruos de rock. Se pasearon un día antes por la Teletón, dejándonos otro de esos momentos insignes y mutantes a los que nos tienen acostumbrados y, como si no bastara, nos trajeron a Primus. Esto que sigue es otra crónica emotiva que pretende rendir culto a la banda que más nos ha querido en la historia, nuestros verdaderos héroes del bicentenario.

Por Daniel Hidalgo • Fotos Faith No More: Carlos Müller
Son las 21:22 horas y Faith No More ya está sobre el escenario del Estadio Bicentenario de La Florida, vestidos de gala y blanco perfecto. La jornada ha sido extensa y agotadora, porque los californianos han querido que su despedida sea en grande, invitando a sus bandas favoritas a cerrar, junto a ellos, la puerta por fuera. Como era de sospechar, su actitud es similar a la que deben tener ciertos atletas campeones del mundo a minutos de que se les entregue su medalla. Y así, partieron a la inversa de las estrellitas de rock predecibles, que tocan su mega hit de radio al cierre, para impacientar a su público y dejarlos con la sensación de que, pese a todo, fue un buen show. Faith No More no. Ellos abren con Epic, y comienza a ser una especie de imán poderoso para las decenas de fanáticos que burlaron los aceros y gorilas amaestrados que resguardaban la cancha vip, impregnándola de camisetas sudorosas y olor a cerveza, y quienes no dejan de aplastar todo con tal de llegar lo más próximo al escenario. El espacio se vuelve sofocante y la gente no deja de agolparse una a otra, como si la voz de Patton fuera una especie de soplido de Hamelin arrebatado. Todos saltan y escupen un inglés tan chapurreado como herido y cansado, en medio de los bronces semi wagnerianos simulados por el teclado de Roddy Bottum.
Era de esperarse en todo caso. Ya algo similar se había vivido en el mismo recinto con Rage Against the Machine. Porque esto es rock and roll y no un cóctel para que compartan las personas lindas, como esas fiestas del barrio alto, en donde todo lo feo está lejos. Acá todos escuchamos y cantamos con la misma pasión. No hay clases. No hay edades. Pasarse a la cancha vip, ya sea de la cancha general o de las galerías, es sobre todo una acción ética.
Antes, cuando todo estaba -un poco- más tranquilo, había sido el turno de Primus. Y es necesario referirse a ellos para entenderlo todo. Porque la unión de estas dos bandas sobre un mismo escenario fue un sueño que, tal como la infancia que los produjo, había quedado atrás para muchos de los presentes en este coliseo. Porque ver a Primus y Faith No More sobre el mismo escenario es como tirar con Kirsten Dunst y Scarlett Johansson la misma noche. Fue sorpresivo lo de Primus. Porque ese comando liderado por el virtuoso Les Claypool en las voces nasales y el bajo, que hace sonar como si fueran cinco o seis bajos, y completado por Larry LaLonde en guitarras y Jay Lane en baterías, quienes, aunque menos protagónicos, son igual de magistrales, quedó corto. Lo hicieron todo, más que un concierto, una clínica. O una lección de cómo masacrar a las masas siendo sólo un trío. Ahí estaban un par de clásicos del Sailing the Seas of Cheese y del Brown Album e incluso alguno del ochentero y precario Frizzle Fry (Pudding Time, a la apertura), pero poco, muy poco, ¿nada? de eso que podríamos llamar dispositivos de explosión emotiva instantánea o hits. Pasó por ahí My Name is Mud (único tema del Pork Soda, quizá el disco más querido por estos lados) rebautizado hace algunos días como Me Llamo Mud y que conservó el español al menos al inicio, siendo el único punto alto del repertorio. Pasaron los cambios de bajo de Claypool, del eléctrico al contrabajo y al bajo acústico, después. La máscara de cerdo y todo. Pero justo cuando creíamos que la banda iba a explotar (o hacernos explotar a nosotros) a punta de Wynona’s Big Brown Beaver, Tommy the Cat, Jerry Was a Race Car Driver o Shake Hands with Beef, se retiran. Esperando el encore, los astronautas que adornaban el escenario, se desinflaron y el backline fue desmontado rápidamente, y nos dimos cuenta de que habíamos despertado en la mitad del sueño. Fue triste. Se entiende que Primus nunca estuvo al servicio de las expectativas de nadie, siempre fue una banda rara –rarísima– que disfrutaba más de cantarle a los borrachos del campo que a los festivales masivos de los noventas. 16, 17 o 18 años esperamos a Primus. Vinieron. Fueron Primus, pero nos dejaron con gusto a muy poco, sin los temas que pasaban a las 2 am por MTV hace unos buenos años. ¿Repertorio antojadizo? ¿Los cortó la producción? Ni idea, pero se perdonan tal como perdonamos a nuestros padres tras un castigo cuando niños.
Volvemos a Faith No More y ya han pasado un puñado de temas, todos exclusivamente del Angel Dust, tan venerado por estas tierras: fue el disco que lanzaron tras su paso por el Festival de Viña del Mar el 91. Pero ahora Patton homenajea a Michael Jackson, con esos homenajes que son tan cercanos al sacrilegio, marca registrada de la banda y que incluso acá han sido imitados por grupos como Chancho en Piedra, a quienes se logra ver entre los asistentes. Y así, Patton canta Ben. A veces usando toda su prepotencia vocal, y otras rozando el oído con un falsete agudísimo. Y sonríe y las chicas le grita “rico” o “te amo” y uno recuerda que a las chicas les gusta Mike y que ven en toda su locura y desenfreno un sex symbol atrofiado. O un genio. Aunque eso lo vemos todos.
El Festival de Viña del Mar. Hace 19 años. Fue cuando el mito tomó forma. Que los trajeron por petición del hijo del alcalde. Que Patton se enamoró perdidamente de Myriam Hernández. Que le palmoteó las nalgas a Vodanovic. Que se fue toda la gente asustada y la Quinta Vergara quedó llena de chascones de polera negra. Que Pera Cuadra salió unos segundos en la televisión, desde el público, sacando la lengua y haciendo los cachitos con ambas manos, cuando aún no era Pera Cuadra. Que grabaron el video de Surprise you’re Dead en la Calle Valparaíso y que sale una limosnera famosa y Alberto Fuguet, el joven periodista y escritor que usó Falling to Pieces como epígrafe en su novela más reconocida y que sostendrá una amistad muy cercana con Mike Patton hasta el día de hoy. De ahí en adelante, todo lo relacionado con Faith No More y Chile siempre será extremo. Cuando vuelven en el 95 al Monster of Rock son bañados a escupos durante todo el show y ellos intactos, disfrutando del salvajismo tercermundista. Que un antiguo guitarrista (Jim Martin) tiene un tío carnicero que vive en Santiago. Que a Billy Gould le gusta la banda chilena de jazz fusión Fulano –confirmadísimo, ¿no?–. Que a Bottum le gustó La Nana y pensó que era una película mexicana. Pero todo se vino acrecentando, desde hace algún tiempo, con las redes sociales y la viralización. En Youtube aparecieron las presentaciones del grupo en Chile y es todo tan impresionante y épico, que una nueva tropa de chicos -que está presente esta noche, pero que ni remotamente era conciente para las fechas- se vuelve loca y los adopta como una banda de culto masivo. Tal como los Stones o los Ramones para Argentina. Faith No More es parte de una historia propia y secreta para una generación a la que le dijeron que la democracia estaba a la vuelta de la esquina, pero que sólo conoció los límites a través de las cosas que Patton profesaba como religión: la ruptura absoluta de todas la convenciones y normas, como beber orinas y cagar en el escenario, hacer rock duro en pleno auge del pop de niñas, pasarse del avant garde a las giras mundiales y volver a los espacios chicos, pelearse a muerte con otras estrellas como los Red Hot Chili Peppers, querer tocar en la Teletón, como ayer, con el único fin de decirle Don Corleone a Mario Kreutzberger en sus narices. ¿Deberían existir más razones para entender por qué Faith No More es tan importante en Chile y por qué no hacer tres conciertos de su gira reunited, además de tocar por última vez en nuestro país habría sido un pecado imperdonable?
El repertorio ha ido variando, y a Angel Dust se le suman temas del King for a Day, Fool for a Lifetime. Es un respertorio muy bien pensado, como si alguien les hubiera soplado qué discos tocar en este país frío. Además lleno de citas, FNM como una banda borgiana. Referencias a Stevie Wonder en Midlife Crisis, y a sus numerosos pasos por Chile: el “taquilleros locos” de la Quinta Vergara, y un par de tallas a Don Francisco, recordando el episodio de la noche anterior: “Yo soy Don Francisco y cuando digo cantas, tú cantas”. Y hablando de citas y referencias a la Teletón, el momento emotivo e infaltable para bien o mal de cada concierto internacional: el cover de Violeta Parra, que esta vez se trata de Qué He Sacado con Quererte y no de Gracias a la Vida –¡aleluya!–, y el tema suena oscuro, incluso más que la versión original y es como si FNM lo entendiera perfectamente, incluso más que nosotros. Estalla una ovación conmovedora.
Patton y Bottum son los maestros de ceremonia. Tiran tallas sin parar. Es un freak show. Incluso se complementan: Bottum, tras las teclas, es tierno e incluso ingenuo al interactuar con el público, Patton es de una ironía total. Mike Bordin en la batería histórica, así como Billy Gould al bajo, parecieran ser los directores, quienes mantienen el orden, la guitarra de Jon Hudson dispara cuando se le ordena.

Anuncian la última canción pero todos exigimos más. Just a Man parece ser la perfecta para rememorar el Monsters of Rock y Patton pide a los espectadores que le escupan, se extraña de que hayan perdido su puntería y les llama viejos. De ahí los escupitajos no frenan. Faith No More se va.
Pero vuelve y toca esa enorme y magistral Zombie Eaters, y las chicas vuelven a caer rendidas. Con We Care a Lot, primer single de la banda y que Mike Patton ha sabido adoptar a tal punto que no pareciera que no fue él quién la grabó originalmente sino el antiguo vocalista negro Chuck Mosley, la banda se vuelve a retirar.
Salen otra vez, ellos se ven felices y hacen bromas. Piden al público que se retire, pero todos entienden que Faith No More no tiene ninguna gana de abandonar el escenario, en el que ya llueve de todo, a los escupos se le suman jockeys, poleras, flores, banderas, nuestra alegría y agradecimiento. Suena Easy, el tema que la banda jamás le devolvió a The Commodores. Ese viejo chiste que sirvió de excusa para sonar en las radios y hacer giras por el mundo hasta aburrirse. El Bicentenario de la Florida canta eufórico. La sigue Digging the Grave y pareciera ser la última chance de empujarse y cabecear al ritmo de los legendarios Faith No More, tocando frente a ti. Es la última vez, después de esto sí que se acaba para siempre. Este es el fin de la espera, acá el mito se vuelve realidad.
Se van.
Salen una última vez. Estamos todos en shock. Y Patton anuncia que ésta sí que será la última canción que tocará con la banda en la vida. Y dice que es un cover. Y así es como todo se tiñe de soul porque el tema con el que cierran es la tremenda Kiss and Say Goodbye de The Manhattans. Y Patton se luce. Y nos recuerda que es el Sinatra de la música experimental. Y en su interpretación vuelve el homenaje-parodia a la música negra. Y es tanto que pareciera que quisiera hacerle el amor a cada uno de los del público, y se lanza al suelo, y después a la gente y se extravía entre ellos unos buenos minutos, mientras la banda se retira uno a uno. Se pierde el micrófono con el que canta pero luego aparece. Y aparece él también, con la camisa destrozada y el pecho rojizo, lleno de rasguños. Y juega. Y se hace el agresivo con quienes le intentan tocar. Y se sube sobre la masa y termina la canción con su voz. La voz. Vuelve a perder el micrófono y se lanza ahora sí, sobre las cabezas extasiadas, y se pierde mucho rato. Y al final, llega sin camisa al escenario de vuelta. Y ahora sí, el show ha terminado.




25 opiniones
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Francisco Méndez
07.12.10
10:36 AM
1
Muy de acuerdo con lo que dices sobre la importancia de Faith No More en Chile, como una expresión de la vuelta de la democracia en los 90. Por eso es que la banda estan primordial en nuestra memoria colectiva como país. Han tocado en dos de los escenarios más freaks de neustra televisión, el festival de viña y la teletón a hacer cosas que las bandas nacionales no se atrevían a hacer
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07.12.10
10:36 AM
2
[...] This post was mentioned on Twitter by paniko.cl, Hanns, Pauly Padilla, Isobel Teillier, Carolina Alarcón and others. Carolina Alarcón said: RT @paniko: Faith No More: El final de un mito http://is.gd/il1UN [...]
Italo
07.12.10
10:47 AM
3
Increible… creo que en calidad y emotividad estuvo mejor que los anteriores…
Da una nostalgia bárbara recordar, pero bueno, habrá que guardar los recuerdos de una noche inolvidable
Buena crónica!
zhk
07.12.10
10:59 AM
4
Fue genial… no podría haber sido mejor… como lo expones es tal como lo sentí (creo)… fue mi regalo de cumpleaños de mis 28 primaveras, el año pasado me los perdí por estar con el título y todo los gastos de esa mierda… pero este año era imposible perderlo..quería estar lo más cerca posible para no tener que lidiar con mi astigmatismo del terror y poder disfrutar, ver la maestría de Les Claypool al Bajo y Primus, banda que me recuerda grandes momentos de adolescencia y obviamente deleitarme con una de las bandas que me marcó en ese bendito festival de viña de que quitó toda esa formalidad del evento (gracias FNM) … Logramos estar en la lucha del segundo lugar de la fila, escuchar y corear sus canciones, cerciorarnos del blanco perfecto,y confirmar si realmente el mito de Mike Patton es real, pero quedamos con ganas de llevarnos un pedazo de FNM a nuestras casas.
omar
07.12.10
11:31 AM
5
(Casi) Excelente reseña, talvez la mejor que he leído, pero…
quien es “Button”??? y “Mike Morris”???
apliquen wikipedia por último po loco…
Daniel Hidalgo
07.12.10
11:43 AM
6
@omar hubo problemas de tipeo, ya está solucionado. Gracias por avisar!
sergio saldivia
07.12.10
12:18 PM
7
Buena reseña. Igual, hay que hacer alguna mención al personaje secundario del día: “Wilson” y su banda, los Monotonix que, por lo bajo, se relacionan con el público de una manera que no se parece a nada más que haya visto.
PaO
07.12.10
12:27 PM
8
Muy buena nota, excelente.. la mejor que he leído!!!
daniela jorquera
07.12.10
12:40 PM
9
excelente nota!!! fue como un resumen de la vida, la cagó! me volví a emocionar todo el rato, y es que el año pasado me la lloré en el concierto de la emoción de poder ver al fin a FNM en chile después de anunciado su re encuentro y gira por europa solamente, cuando las entradas llegaron a mi mano el grito que pegué hice que todos me miraran en la biblioteca del instituto; demas decir que fuí una de las primeras en comprar las entradas para esta gran despedida, jajaja, y es que el Patton es la zorra, el weon es el diosísimo de la música, hace lo que quiere con el publico y nos lleva por una montaña rusa de emociones y juegos vocales y musicales, el máster en persona. Como no admirarle cuando sale con webadas como don corleone y el beso en el anillo.
Eso de “es como tirar con Kirsten Dunst y Scarlett Johansson la misma noche”, me cago de la risa, es muy cierto, he intentado pensar en el equivalente masculino pero no lo encuentro.
Creo que la selección de bandas para este último concierto es un regalo más de FNM para estos fans de esta lejana tierra que por años se vio afectado por la NO venida de muchísimas bandas la zorra! ufff…demasiada emoción contenida!
una última cosilla, si bien yo estaba en el limite de cancha_rock área, creo que pude ver perfecto que Patton sí volvió con camisa al escenario, pero alguien comentó en twitter que le habían robado un zapato ;)
un abrazo tocayo! me encantó tu nota resumen de una historia de amor demencial entre FNM y Chile
fernanda
07.12.10
12:48 PM
10
Fue una weá extraña, como fuera de alcance pero que estaba sucediendo, en tus narices, bajo tu incredulidad, bajo tu amor y tu agonía.
hermoso.
muy buena reseña, demasiado emotiva.
Cristian
07.12.10
12:55 PM
11
Aqui algunas fotos del domingo!
Estuvo increíble!
http://www.flickr.com/photos/musicbook/
bypipe
07.12.10
1:04 PM
12
fue mi primer concierto de FNM y el ultimo , pero fue muy la raja , tampoco esperaba menos de ellos y Mike patton se lucio como siempre fue la raja
RAPF
07.12.10
1:07 PM
13
Tremendo show!!!
Nano
07.12.10
2:18 PM
14
¡Epic FNM…y está reseña!
EPICO
07.12.10
5:01 PM
15
Fail uno: “In the Sailing the Seas of Cheese” ( no va el IN)
Fail dos: Frizle Fry ( es Frizzle Fry)
Fail tres: Fuguet no sale en ese video, es un reportero que se parece a el (en esos años fuguet era muchisimo mas pendejo que el que aparece en el video). Si salen chinchineros y carnicerias de aquellos años.
Acierto: efectivamente el Pera Cuadra es el unico que puede dar fe que fue a Viña porque aparece ( hay un documental llamado “MetalGate” donde ello dice y muestran la imagen, la raja !
Para la duda: Saber si a viña vinieron porque los pidio el hijo del alcalde Juan. Lo oficial es que el sello compometió un puñado de artistas y Level 42 era el que venia a Viña. Se cayeron y pusieron en su lugar a otra banda del mismo sello sensacion en Rock in Rio por comentarios de Ivan Valenzuela ( sí, el mismo del noticiero del 13) en la Zona de esa epoca…claro, no cachaban de que se trataba..jaja
Buen articulo
Grande FNM !!
Sofía
07.12.10
5:24 PM
16
Por fin un review como la gente !! Tremendo concierto, se las mandaron. Y los locos de Monotonix están piteaos ajajajaj. Lo pasé la raja, todo lo que es eargasm. Y ahora con toda la depresión post-concierto. Pero FNM es nuestro, y nosotros de FNM.
Vitocondria
07.12.10
6:13 PM
17
Felicitaciones weon, la mejor reseña que he leido hasta ahora, es lo que mas se acerca a como vivi el concierto descrito en palabras.
charlie
07.12.10
6:38 PM
18
Faith No More más grande que los Stones acá en Chile, que lindo suena eso.
carlos
07.12.10
6:38 PM
19
Faith no more más grande que los Stones, que lindo suena eso.
ilzep
07.12.10
7:23 PM
20
GRan review, lograste contar todo lo que muchos sentimos ese día, que importante es FNM, ahi está gran parte de nuestra juventud. FNM y nosotros somos parte de la historia del rock!!
Pato
07.12.10
7:42 PM
21
es dificil y aceptar que ya no tocan más..es perder algo que es nuestro, es saber que debías disfrutarlo y vivirlo a concho porque no se repetiría…así lo hice yo.Me hice cagar.Sí, siento nostalgía porque he seguido a esta banda por 20 años(la conocí el año 90)y la disfruto cada minuto…2 veces en un año es lo que esperé 19 años!! es impresionate lo que siente un verdadero fanático…
volvería a pagar por ver a FNM sobre un escenario las veces que fuera…
que grande wn!!, que grande patton, que grande FAITH NO MORE!!
Cristóbal
07.12.10
8:44 PM
22
Me sumo al comment de arriba, FNM en Chile es un referente musical/cultural, no sé cuáles sean las causas, pero lo cierto es que es una banda con arraigo nacional (?)…
Buena entrada hay que “dicirlo”
Marcelo
08.12.10
1:12 AM
23
Muy cierto… y hermoso
Ahora es cuando me doy cuenta de que debí llorar mientras salía del estadio.
plop
08.12.10
9:59 AM
24
Ese viejo chiste que sirvió de excusa para sonar en las radios y hacer giras por el mundo hasta aburrirse… master
Loco tremendo post, te pasaste,
Ahora me quiero suicidar por no haber ido.
gustavo perales
12.12.10
9:10 PM
25
hola!
muy buen review
falto mencionar q “alguien”, se llevo el microfono a su casa.
…FUI YO!