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“¡Copiad, malditos!”: Derechos de autor en la Era digital

por · Abril de 2011

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La Sociedad General de Autores y Editores ha comprobado que en su establecimiento se hace uso de obras musicales o audiovisuales para la explotación o amenización del mismo (…) infringiendo la normativa relativa a derechos de autor”. Así lee un locatario libanés radicado en Extremadura y dueño de un local de pizzas, la carta enviada por la SGAE que lo notifica del pago que debe hacer por el uso de la licencia tipificada en la legislación española como “comunicación pública”.

Sin embargo, el negocio es pequeño, delivery y el único sistema de reproducción que existe, es un pequeño minicomponente ubicado en la cocina, en donde su dueño programa música árabe mientras tira masas al aire.

Así parte el documental ¡Copiad, Malditos!, escrito y dirigido por Stéphane M. Grueso (Elegantmob Films/Televisión Española 2), recientemente estrenado en el festival sevillano de cultura digital Zemos98 y que pone en la mesa los argumentos para debatir sobre copyright, copyleft y el rol de las organizaciones de gestión de derechos en plena era de la sociedad de la información.

Además, muestra el entramado legal que debe sortear la productora para convertir a la cinta en la primera producción audiovisual de la cadena estatal en ser colgada en la red, para el libre uso del público a través de Creative Commons.

El tema es discusión mundial y tiene enfoques distintos; mientras en Inglaterra el gobierno de David Cameron ya ha anunciado modificaciones acorde a los tiempos, en España se tramita la “Ley Sinde”, un atentando a la libertad de expresión que incluye el cierre de sitios de Internet que supuestamente violen la propiedad intelectual. Lo más grave es que para ello, no necesitarán ni de un debido proceso, ni tampoco la autorización de un juez.

Cosa rara, en Chile, la vetusta ley de propiedad intelectual de 1970 fue modificada en abril de 2010, agregando excepciones para el uso privado y liberando el contenido para bibliotecas públicas o para aquellas obras que sean de interés académico, entre otras. Un triunfo de distintas organizaciones no gubernamentales que cumplieron una labor fundamental para instalar el tema frente a la opinión pública, ante iniciativas que pretendían, por ejemplo, que cada uno de nosotros tuviera que pagar un impuesto por la compra de un CD o DVD virgen.

Era que no, el documental ya ha recibido numerosas críticas desde los representantes de las organizaciones de gestión de derechos, que a pesar de aparecer como fuente en la cinta, alegan el mítico y caballito de batalla “me sacaron de contexto”. De todas formas, en el blog de ¡Copiad, Malditos!, como material extra, están disponibles la totalidad de las entrevistas que aparecen y las que fueron descartadas por el director.

Mientras la industria de la música, el cine y las editoriales no encuentren un nuevo modelo de negocios satisfactoriamente rentable, el argumento talibán de tratar al usuario livianamente como “ladrón” frente al creador, continuará, ya sea a través de campañas publicitarias o de nuevas modificaciones legales que sólo buscan instaurar un Estado policial en Internet. Lucas para contratar abogados y hacer lobby les sobra, así que a poner ojo.

"¡Copiad, malditos!": Derechos de autor en la Era digital

Sobre el autor:

Andrés Fuentealba Canario

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