Faith No More, Rage Against The Machine, Deftones, KoRn, Incubus y Linkin Park son algunas de las bandas que han pisado Chile en los últimos dos años. Raro. Rarísimo. Sobre todo si a esto le sumamos el debut de Limp Bizkit de este 21 de julio en Movistar Arena. ¿Será que estamos ante el regreso del aggro-metal?
Suena antojadizo, claro está, pero -de cierta manera- es emotivo plantearlo así. Más aún cuando se trató (¿trata?) de un ‘movimiento’ tan odiado y vilipendiado.
Recordemos: a excepción de Rage Against The Machine y Faith No More (padres putativos de la movida) todas las bandas que intentaron mezclar rap y metal en los 90s (agreguemos al listado Hed PE, Papa Roach y P.O.D) recibieron odio y rechazo en sus comienzos. “Que con suerte los guitarristas se saben dos notas”, “que los vocalistas se pasan quejando y llorando todo el rato mientras cantan (gritan)”, “que son raperos con guitarras colgando”, “que no son lo suficientemente técnicos para ser metal”; que la cacha de la espada.
Y bueno, para sorpresa de los detractores –la mayoría metaleros-true-metal- gran parte de estas bandas, luego de unos años, tocaron el cielo con sus manos. Eso sí, a manotazo limpio: ganándose el reconocimiento y la valoración mediante sus conciertos; esos en donde te hacían saltar de un lado a otro, sudando la gota gorda, mientras coreabas, con el pecho hinchado, canciones con las letras más desgarradoras de la historia.
Porque de eso se trató siempre el aggro metal. De ser parte de una comunidad en donde todos empujaban para el mismo lado. Donde lo principal era compartir y liberarse de todo tipo de presiones y ataduras. Daba lo mismo si eras gordo, o flaco, calvo o con rastas. Si tenías la cara infectada de piercings o si tenías la cara infectada de espinillas. Si en el colegio te hacían bullying o no te escogían para el equipo de baby. Si hacías un heelflip en un cholguán o en un Santa Cruz. Si preferías el Ozzfest al Family Values. Si eras seguidor de Rama o de Raza.
Lo que por entonces importaba –lo que realmente importaba- era que cuando sonara el Adrenaline, el Three Dollar Bill Yall$ o el Life Is Peachy, a todo volumen por supuesto, tus ADIDAS Campus, tus Puma Suede, o las zapatillas que tuvieses, empujarán tan fuerte contra el piso que a los segundos salieras disparado por los aires con los brazos extendidos. A lo Chino Moreno. O si preferías: tus rodillas se hincharan con tal rabia contra el piso, que a los segundos no tendrías otra opción que mantener el equilibro llevando tus manos a la cabeza. A lo Aaron Lewis.
Porque movimientos como esos eran los que a escondidas frecuentemente ejecutabas en tu pieza cuando veías los videos de los conciertos -casi siempre en VHS vía La Monda Records o en MPEG vía MoshShockerz- y soñabas con asistir a esas pequeñas salas mal iluminadas y mal ventiladas, asegurando, frente a la pantalla, que de estar ahí serías capaz de dejar tu vida en medio de esos mosh infernales.
Porque en el aggro metal cabíamos todos. Y bien apretados. Nuestra filosofía era (es): si no podemos vivir juntos, vamos a morir solos.
Y nunca estuvimos solos.
Y a pesar de que estaban Rayna, las Kittie y Otep, todo era bastante falocentrico en el aggro. Que no es lo mismo que machista. Ya que por muy violento que pareciera todo, la violencia siempre tuvo otro sentido: por eso el clavarle un codazo aéreo, en la buena onda, al de al lado, en una tocata de Rekiem o 2X, estaba permitido mientras dejabas que otro te hiciera lo mismo.
La idea era dejarse llevar por lo inconciente, por los instintos más salvajes, desplazando la libido al tótem que tenías en frente.
Así lo hiciste en Teatro Caupolicán cuando sonó Dead Bodies Everywhere, Faget o Clown. Así lo hiciste en Parque O’Higgins cuando sonó Birthmark, 7-Words o Elite. Así lo hiciste en Estadio Bicentenario de la Florida cuando sonó Freedom, Killing In The Name o Bulls On Parade. Y así, de seguro, lo vas a hacer este 21 de julio en Movistar Arena, cuando los de Jacksonville toquen Faith, Break Stuff o Nookie.
Entonces, nada, nos vemos allá.
Y luego en DevilDriver —apoyando a Dez— y más tarde en SOAD.
Que esto no para. Ya que este 2011, en Chile, el aggro metal esta más vivo que nunca.




18 opiniones
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Charro negrete
19.07.11
1:31 PM
1
Socio , un 7 su nota, todo lo que quiera… pero no incluya a FNM es esto porfavor ! (Ni si quiera como padres)
Gracias !
ceci
19.07.11
1:31 PM
2
si el agrro metal vive, que alguien me mate.
gracias
Daniela
19.07.11
1:35 PM
3
Porque en el aggro metal cabíamos todos; mas cierto no puede ser.
buenísima nota, nostálgica.
ChiNoMoR3No
19.07.11
2:08 PM
4
Tremenda nostalgia con la nota.
Más de alguna vez le he escuchado a gente cuando les digo que voy a ir al recital de KoRn, Linkin Park, Limp Bizkit, etc… me han dicho “pero si ya pasaron de moda..!”
Aún somo muchos los que seguimos escuchando las mismas bandas que hace 10 años atrás, no por “moda”, si no por gusto.
El poster de KoRn sigue pegado en puerta, y el White Pony sigue siendo mi disco favorito de la vida, y no creo que cambié de parecer.
cucufato
19.07.11
2:10 PM
5
no sé si sea tan regreso. deftones, korn, linkin park e incubus nunca se fueron, faith no more y rage against the machine hasta ahora muchos shows y muchas lucas pero nada nuevo, la vuelta fue sólo por $$$ pero como personas no se pueden ni ver, y eso es literal, ya que sólo se juntan en el escenario. personalmente nunca me gustó esto, pero bien por los que sienten que marcó sus vidas.
Rodrigo
19.07.11
2:39 PM
6
Todo tan encasillado, tan repetido, es como estar en dictadura mental.
Chalo
19.07.11
5:25 PM
7
El aggro siemrpe estara en mi vida!!!
Me gusto mucho esta nota me emocione!!
Saludos
Conny
19.07.11
6:26 PM
8
Puta ahora me volvieron las ganas de ir, voy a ver cómo convenzo a algunas personas con quienes nos tomábamos los recreos con Limp Bizkit allá por el 2000.
francisco
20.07.11
12:18 AM
9
todavía me acuerdo de un aggrofest donde muscaria, muscaria po hueón !, dejó la patada. que tiempos aquellos..
marcelo
20.07.11
12:26 AM
10
Puta, igual me tenté
un abrazo
tal vez nos veamos por alla
ignaciofigueroa
20.07.11
5:29 AM
11
me gusto mucho la nota,
me hizo recordar mis años colegiales
vale por el momento nostalgico
el aggro siempre estara en mi :D
KLaUThiO
20.07.11
8:45 AM
12
P’ta me acorde de los cabezazos en las tocatas de im28z, Agua de pozo e Ira en la Trifulca, de esas jornadas en el Teatro Italia donde se presentaban RAMA, Ribo, Libra y el Rekiem de Julian Durney (RIP), de esas tardes afuera de La Batuta esperando que tocara Sangre Aborigen y que eran acompañados con bandas como Aneurisma, Rey Chocolate, Boa, Linus, inhala, lupus y tantas otras bandas que nunca me gustaron pero que los respetaba. Como olvidar esas tardes/noche en la Laberinto y para que seguir….
Si bien no me reconozco como seguidor solo del “Nü Metal”, fui a muchas tocatas del estilo entre el 98 y 2006 y hay bandas que NO PUEDEN DEJAR DE ESCUCHAR como lo son: RAMA, IM28Z, LIBRA y HUMANA…
andreZoolander
20.07.11
11:30 AM
13
Como dijo Hans Puzzle, bah, Pozo… vamos por partes.
No echo de menos descargar videos MSZ o AVP con mi caga’ de modem de 14400 kbps que despertaba a todos al conectarme. No había otra forma de ver videos “under”, a menos que trasnocharas para ver la programación mas pesada de MTV.
Tampoco encargar discos en Eximio pa’ que después el pelao Julian llegara a las tocatas quebrándose con las bandas que había “descubierto”.
Tampoco esperar horas afuera de la Laberinto antes que empezaran las siempre mal organizadas tocatas, en donde estaban las bandas principales arriba y las de menos peso en el subterraneo.
Tampoco tener que sacar copia en tiempo real de los CD’s en cassettes con cinta cromada para mejor sonido, porque las caga’ de Discman de la época no tenían anti-shock y los que salieron después, eran como el nepe.
Todo fue bueno en su momento, pero ahora es mucho mejor. No comprendo esa nostalgia de viejo culiao que invade a los veinteañeros hoy en día, teniendo tantas cosas que disfrutar del ahora, pero se la pasan viendo series antiguas, jugando consolas obsoletas (en emulador la mayoría), y recordando “cuando todo era distinto”.
Obvio que todo cambia, pero ni tanto. Esa es la gracia de las generaciones, que un cierto número de personas compartan experiencias y momentos en común, pero si lo piensan, los que vinieron después vivieron lo mismo pero en otro tiempo. Lo quieran o no, los Emo nos precedieron. Fuimos parte de una subcultura de moda, pero el género Nü-Metal, nunca se ha ido.
pajaro
21.07.11
12:19 AM
14
wena mimo, te las mandaste… nos vemos en soad!
Porteño
21.07.11
1:28 AM
15
WENA NOTAAA me acordé de los aggrosfest acá en el Puerto en Mr egg o en el Klandestino otra wea locooo! pese a q no escucho aggro metal todo el día ahora estaré en SOAD si o si!!!
Aguante el aggro ctm!
Camila
21.07.11
3:33 PM
16
Bueno el artículo, pero no me meta a FNM en la misma canasta, POR FAVOR! Es mucho más complejo que eso, no sea hueón.
Matías
22.07.11
10:24 AM
17
Me tocaste la fibra sensible, socio.
Al salir de LimpDick, caminando por la explanada del Parque, y al ver a tantos “tipos como yo” caminando, me fui al 2001 y pensé “hey, dónde estuvieron todos estos años?” pq hubo algunos (me incluyo) que, si bien crecimos y ampliamos los gustos musicales, no dejamos de oir este tipo de bandas y tratamos de que esa magia no se pierda.
Lo de anoche fue un back to the primitive 2.0 y estoy tremendamente feliz por este segundo aire.
Buena nota. La voy a mover pa que más la lean.
Marcelo
30.11.11
10:23 AM
18
no tiene un error la nota? deberia ser preferir el family values al ozzfest