Publicidad

10 libros para recordar el 2014

por · Diciembre de 2014

Publicidad

A fin de año, más que nunca, las listas. Lo mejor. Lo peor. Lo más. Acá una de libros. Los más subrayados. Los que le recomendaría a un amigo. Los que nunca prestaría: tonto el que presta un libro, pero más tonto el que lo regresa.

la voz

La voz extraña, de Fabián Casas. Cuando no hace ficción ni poesía, Fabián Casas ensaya sobre un abanico de cultura pop siempre con pistas sobre su biografía, televisor y discoteca. Lo que despierta curiosidad. O simplemente seduce. Ahora, lo particular de su escritura breve son sus formas para burlar las ideas viciadas, las construcciones abusadas, y emocionar con el sentido común. Alisando lo áspero. Convirtiendo la teoría más compleja en una anécdota rápida. De sobremesa, aunque no menos profunda. Descubriendo, entre líneas, un artículo tan autobiográfico como universal. Acá algunos de sus mejores textos más una suerte de grandes éxitos de Ensayos bonsái (2007), Breves apuntes de autoayuda (2008) y La supremacía de Tolstoi y otros textos al tuntún, publicado el año pasado. (2014, Ediciones UDP. Edición de Leila Guerriero)

true detective antologia

True Detective. Antología de entradas no obligatorias, de Varios autores. Para los seguidores de las sagas The Sopranos, The Wire y Breaking Bad, la serie del año —con el perdón de Fargo— fue True Detective: Evoca algo profundamente literario, pero no abandona el molde de la televisión de calidad, escribió el guionista Simón Soto. El mismo Nic Pizzolatto, creador de este universo, explica su idea de literatura y televisión en la entrevista que abre esta antología compilada entre Madrid y Santiago de Chile. Ensayos y relatos de autores tan disímiles como Lovecraft, Bolaño y Nietzsche para entender el componente filosófico y algunas influencias de la serie de HBO. Del caso real que inspiró la trama, a la Carcosa de Bierce, El Rey de Amarillo de Chambers y los personajes de Pizzolatto contrastados con el horror sobrenatural de Ligotti, el policía pesimista de Schopenhauer y los mitos de Cthulhu. (2014, Errata Naturae. Coordinación de Iván de los Ríos y Rubén Hernández)

Eslovenia

Eslovenia, Esteban Catalán. Empleos mal pagados, sexo aburrido y la derrota como estética cruzan estos nueve cuentos de un nuevo autor chileno. Esteban Catalán como una voz que esquiva la introspección y se dedica a observar en medio del tedio: un viaje en metro, el adolescente que se calienta mirando a las amigas jóvenes de su mamá. Santiago cotidiano, triste y periférico, aunque no caricaturizado. Por el contrario, en Eslovenia abunda la narración de detalles y las escenas que derriten los estereotipos. En esas vidas, tan desesperadas como complejas, parece que la idea de la felicidad se presenta esquiva. Inalcanzable. Está en otro lugar. Y ese lugar está lejos de uno (¿Eslovenia?). (2014, Montacerdos)

diario de un solo

Diario de un solo, Catalina Bu. Mañoso, contradictorio, solitario. Así es el protagonista de esta novela gráfica escrita después de un quiebre amoroso y los primeros intentos de vida independiente de su autora. Empezó como un cómic en la web. Con todo lo gracioso, cruel y contradictorio que ocurre cuando se vive sin compañía. Y terminó entre lo más destacado del género —junto a Año sabático de Vicente Cociña. (2014, Editorial Catalonia)

sin un lugar

Sin un lugar donde esconderse, Glenn Greenwald. Este es el libro clave para entender por qué al volvernos «más sociales» nos volvemos también más vigilados. Glenn Greenwald, un abogado estadounidense de derechos civiles, se transforma en el primer contacto de Edward Snowden, el conocido contratista de la NSA. Luego de ganar su confianza, Snowden le revela cómo opera la vigilancia civil estadounidense en el mundo, lo que detona una de las noticias más explosivas de la historia reciente, encendiendo el debate sobre privacidad y seguridad nacional. Narrado en primera persona, Greenwald reconstruye sus intensos encuentros con Snowden, antes y después de la clandestinidad, entre la paranoia y protocolos de seguridad dignos de Hollywood. Sin un lugar donde esconderse es absolutamente complementario a WikiLeaks y Julian Assange, de David Leigh y Luke Harding: una especie de thriller sobre espionaje, ambición y la ética que rodea al poder. (2014, Ediciones B. Traducción de Joan Soler)

conversaciones

Conversaciones con Nicanor Parra, de Leonidas Morales. El 2014 estuvo marcado por el centenario del poeta Nicanor Parra y la oleada de biografías, reediciones y obras inéditas del autor de Poemas y antipoemas. A través del diálogo y el ensayo, este libro sintetiza nítidamente el discurso de su obra, la antipoesía: la palabra, no al servicio de un conflicto personal sino de la colectividad, como un espacio que integra a los contrarios, donde caben simultáneamente lo bello y lo feo, el humillado y el aplaudido, la luz y la sombra. Si el modernismo evitó tomar conciencia del problema social —hay explotadores y explotados— con su carácter de alucinógeno, el trabajo de Parra, inspirado en las lecturas descritas por él mismo, busca tomar conciencia de este asunto. «Pienso en estos momentos en ese principio marxista fundamental: cómo funciona la naturaleza, cómo funciona la historia y cómo funciona el espíritu humano; mediante un proceso llamado “proceso dialéctico” que consiste más o menos en lo siguiente: se hace un planteamiento, este planteamiento origina automáticamente el antiplanteamiento o contraplanteamiento, y lo que hay que hacer a continuación, entonces, es la síntesis. Así opera la naturaleza en todos sus cambios, así opera el espíritu humano, y así opera la historia nada menos». (2014, Ediciones UDP)

Flores nuevas

Flores nuevas, de Federico Falco. Son seis cuentos con la provincia argentina como paisaje de fondo. Personajes excéntricos, una velocidad ajena a las grandes ciudades y el ritmo de un narrador que se funde con la siesta y el sol pegando en la cara de personajes que se mueven sobre caminos de tierra y buses que no pasan. A veces huyen, a veces pierden, siempre siguen adelante. (2014, Montacerdos)

un hombre enamorado

Un hombre enamorado, de Karl Ove Knausgard. ¿Se pueden empatar el amor y la soledad? A Knausgard le encanta estar solo, pero parece que su vida va exactamente al revés. El segundo de sus libros que se tradujeron al castellano, Un hombre enamorado, narra la modificación del recuerdo y la memoria a largo plazo, conjugando segundas oportunidades, amor apasionado y digresiones sobre la vida. Después de La muerte del padre, el primer tomo de una ambiciosa saga de seis novelas, el protagonista levanta su propia familia y se carga de descripciones cotidianas, reflexiones profundas que revelan defectos, obsesiones e inseguridades, y el ingrediente clave de la knausgardmanía: se nombra a todos, se cuenta todo. (2014, Anagrama. Traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo)

un paseo con los dioses

Luis Oyarzún. Un paseo con los dioses, de Óscar Contardo. Como en Siútico y Raro, el periodista Óscar Contardo vuelve a ajustar cuentas con la historia de Chile. Esta vez, con la escena cultural de los años 50 y 60, desde el retrato de uno de los intelectuales clave del siglo XX, el profesor, ensayista y poeta Luis Oyarzún, que perteneció a la misma generación literaria de Lihn, Lafourcade y Jodorowsky. «Humanista verdadero», dijo Neruda. «El pequeño Larousse ilustrado», escribió Parra. Alguien incómodo en su propio país y que mira con sospecha la historia diremos los lectores de esta biografía que profundiza en su carácter y sus inestables relaciones personales. (2014, Ediciones UDP. Edición de Leila Guerriero)

continuacion de ideas diversas

Continuación de ideas diversas, César Aira. Apuntes y notas sobre sueños, pulsión literaria, el olvido y la edad. Son varios temas. Son varios recursos y sus correspondientes efectos en el lector. Quiere ser un ensayo, pero no. Parece escrito por los azares del discurso, por la necesidad de la confesión, pero tampoco. ¿Qué es? Puede ser un blog. El blog de Aira. Con cientos de entradas «recortadas en forma de ocurrencias, recuerdos, anécdotas, chistes (…) para dar la vuelta al mundo del pensamiento», como escribe en la contratapa. Aira como fuente de respuestas a la somnífera pregunta: «¿por qué escribes?». Aira como un monje encargado de preservar la cultura clásica, no en el monasterio sino en su blog, no a la cultura clásica sino a los mecanismos que sostienen el oficio de escribir. (2014, Ediciones UDP)

Sobre el autor:

Felipe Ojeda (@paniko).

Comentarios