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Marco González: “Mi hermano nunca ha estado ligado a un medio”

por · Abril de 2017

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En esta segunda parte de la entrevista con Marco González, hermano de Jorge, conversamos sobre los libros editados en torno a su figura.

Última actuación cumbre

No sé si realmente sea su última actuación en la Cumbre. Creo que alguna vez va a querer subir nuevamente a un escenario. Ahora bien, la historia quiso que sí tuviera la oportunidad de despedirse del público, en un evento masivo, en el Estadio Nacional nada menos, ante 40.000 personas. Cuando hablamos que Jorge está entre los tres grandes de la música popular de este país, podemos ver que todos fuimos afortunados, pues esa suerte de despedirse no se dio con Violeta Parra por su suicidio y menos con Víctor Jara, por su asesinato. Jorge había sido el único de los tres grandes que no estaba relacionado a una tragedia para ser la figura reconocida que es, pero como una maldición de los grandes, también algo puso su vida en peligro, de un momento a otro. Más allá de cierta polémica, ¿cómo vivieron ustedes como familia ese momento?

—Para mí, Jorge siempre fue mi hermano, entonces, muchas veces se me olvidaba que era un tipo famoso. Tal vez, somos demasiado profesionales o tenemos una sensibilidad distinta. No estamos como viviendo una película, sino quizás nuestra vida sea hacer una película, que es distinto. Quizás son demasiadas emociones y uno no logra dimensionar el grado de la situación, porque uno también tiene la esperanza que Jorge vuelva a subirse a un escenario, que la historia no se termine acá, y porque uno está empujando para que las cosas avancen para bien. Ahora, respecto a la emoción, no somos del concepto tan Jappening con Já de ‘Gracias, familia’ y esas cosas. No vivimos de eso. Nuestra realidad no es la típica de buscar el aplauso fácil. A otros les gusta, les hace bien y les sirve. Nosotros somos más bien fríos, pero por otro lado, tan cálidos que evitamos que rebalse hacia ese lado, entonces tratamos siempre de ser más fríos en la sensación, en la emoción, porque tal vez si llegamos a la emoción, no podamos frenarla.

—Eso es lo más importante que pasó ese día en el estadio, por supuesto, su actuación. Sin embargo, a los dos días, hubo versiones de prensa que hablaron de una riña tras el escenario, donde ustedes eran los culpables. Hermanos que no habrían aguantado que Jorge no los nombrara en el escenario o que no hayan sido los que lo acompañaran a entregar el Premio a Álvaro Henríquez, al centro del escenario. Tú estuviste ahí. ¿Cuéntame qué fue lo que pasó?

—Primero, no hubo combos ni pelea, pero sí una discusión fuerte, que queda ahí, entre personas adultas. Queda ahí, en honor a Jorge. Hay que preservar la privacidad de la situación. Nosotros siempre hemos tenido ese respeto y que la imagen de Jorge se quede en lo más alto de la información. Pero, a la vez, claro que molesta que se diga que otra vez una actuación de Jorge termina en escándalo, porque la verdad, los conciertos de Jorge nunca han terminado en escándalo y cuando se ha dicho que se llegó a ese nivel es porque a los medios les interesa ese nivel de la información. La obra de mi hermano no está relacionada con el escándalo. Es imposible, él siempre tuvo una actitud frontal, dijo las cosas de frente y se hizo cargo de lo que decía. Siempre lo hizo con su voz, nunca mandó un comunicado. Entonces, en ese sentido, yo creo que lo que sucedió ahí debe quedar ahí.

—Claro, pero, alguna fuente sí entregó detalles y ustedes no quedaron bien, se muestran como responsables, molestos por no tener protagonismo.

—Es que lo que hacen los medios es tratar de tergiversar. No hubo pelea y no hay intentos de figurar. Nosotros sólo cuidamos a Jorge.

—El diario La Tercera dijo que ustedes se habrían molestado por no tener protagonismo.

—No es así. Lo que a nosotros nos preocupa es cuidar la imagen de Jorge y que no sea expuesto de la manera que se expuso. Pero, como te decía, no lo veremos mediáticamente, sino entre privados. Jorge nunca estuvo relacionado a lo mediático, así que hoy no tendría por qué estarlo, tampoco. O sea, lo importante es que Jorge se despidió de su público, y como tú decías en una nota en televisión, lo hizo frente al pueblo, y eso es lo que vale. Si el medio de comunicación toma lo que pasó tras el escenario como nota principal, es porque a ese medio le interesa lo que pasa tras el escenario.

—Como dices, Jorge nunca estuvo ligado a lo mediático, sino al revés. Sin embargo, especialmente, desde febrero 2015, justamente el diario La Tercera se convirtió en una especie de media partner de la producción de Jorge. ¿Lo sientes así?

—Exacto, Jorge nunca ha estado ligado a un medio de prensa. Y, en este caso, yo creo que la información que se desprende de ese medio es lo que trata de proyectar la persona que está interesada en proyectar esa imagen. Pero, difícilmente, ese diario podrá ser el medio oficial de Jorge. Yo creo que pasa por la gente que trata de manejar la imagen de Jorge, que es distinto. Ahora, Jorge se relaciona con las personas, no con los medios. O sea, si Jorge da una nota para The Clinic, por ejemplo, lo hace porque lo entrevista su amiga Patricia Rivadeneira.

—¿Y qué pasa con Claudio Vergara, periodista de La Tercera que ha tenido todas las exclusivas a partir de ese febrero 2015?

—Si Jorge no es amigo de alguien, también confía en lo que le dicen. Es como lo que pasó con la conferencia de prensa en radio Rock and Pop por la gira con Café Tacuba. Jorge confió en el mánager, que le dijo que era bueno hacerla. Puede pecar de inocente, porque cree demasiado en la persona que le dice hazlo de tal manera. Y, a lo mejor, la otra persona, más que hacerlo por un bien global, lo hace por uno más bien personal.


Libros sobre Jorge de 2016

—En 2016 aparecieron tres libros sobre Jorge. Axel Pickett googlea un par de semanas y hace un libro de frases llamado Pateando frases, texto que el autor dijo a la prensa que Jorge había revisado y autorizado, lo que tu hermano no se demoró nada en desmentir personalmente. Los diarios hablaron de una versión, luego de la otra, pero, extrañamente, nunca compararon ambas para dar un veredicto de la verdad. ¿Quién mintió?

—Eso fue raro, porque la verdad, yo ni siquiera sabía que había salido ese libro. Ahora, tal vez, el tipo contó con la venia de una parte de la producción de Jorge y se sintió blindado por eso y al final se dio cuenta que Jorge no estaba enterado de esa autorización. La situación habla un poco por sí sola.

—¿Cómo así?

—Yo no podría hablar de eso, no estaba muy encima y me enteré recién cuando Jorge subió el video tratándolo de libro pirata.

—El segundo libro es Una historia original de Manuel Maira, una biografía simple que funciona muy bien como un buen resumen de lo ya publicado en medios y otras publicaciones. Aunque entrevista a la banda de Jorge, por ejemplo, sólo se refieren a la buena onda de trabajar con él, pero no hay preguntas en profundidad sobre la crisis de febrero 2015, por ejemplo. Entiendo que también es fuente allí el propio Alfonso Carbone e incluso tú, pero no hay mucha información inédita.

—Sí, yo en este libro di entrevista, porque Maira me parece una persona distinta al periodismo nacional. Me parece tranquilo, respetuoso y, en el fondo, es un cabro joven. Lo ubicaba de cuando trabajaba en La Tercera, y yo no quería hablar con él porque era de La Tercera, pero lo conocí en persona un día en la grabación de “Deja vu” de Gonzalo Yáñez, donde actuó mi hermano y me pareció un chico buena onda. Era como Los Bunkers en su peinado, y no lo vi como contaminado o prejuicioso, así como esos viejos zorros rancios que hacen “libros piratas” como Julio Osses, Freddy Stock o esa gente que está ahí como pechando, haciendo negocio, viviendo del verso, nomás. A él lo veo, solamente, como alguien que quiere validar su cariño por Jorge.

—¿Y sobre el libro?

—En general, no creo mucho en los libros biográficos, porque generalmente está el ego de quién lo escribe, entonces el mayordomo o la pareja de Julio Iglesia van a contar su visión de la historia más que la historia de Julio Iglesias. Yo no lo he leído, pero sí me mostraron una parte. Por ejemplo, hay un relato que no es correcto, y que se refiere a quien trajo las cosas de Jorge de Alemania, que fue mi hermana, ella hizo toda la gestión, gratis y en tiempo record. Gratis me refiero a que no salió ningún peso, porque el Estado de Chile ayuda a los chilenos en estos casos, sólo por ser chilenos. Pero, en el libro aparece como que fue otra persona. Incluso, hubo gente cercana que decía que no se podía hacer eso. O que su esposa era amiga de la esposa del Cónsul de Alemania, etcétera, pero nadie de esa gente gestionó nada, es sólo mérito de mi hermana. Entonces, yo no veo que haya mala intención suya, pero sí puede haberlo de las personas que le dieron o le condicionaron información, que es distinto. Si lo revisara completo seguro encuentro más cosas, como el error en el nombre de mi madre.

—A mí me quedaron cortas algunas historias que podrían haber sido más completas. Sólo para ejemplificar: cuando dice simplemente que Jorge llevaba una polera de gato en el Movistar, quizás era más bonita la historia si se contaba que era un regalo de Zaida y donde aparece Cuchillo, uno de sus gatos, el que está dibujado por Jony, pareja de ella (en la Cumbre aparece con la de Gato Chico, donde la historia es similar).

—Exacto. Eso pasa si tu investigación es desde el diario, que es un medio rápido, que no ahonda.

—Está también Orgullos y pasiones, el libro de Julio Osses, que según entiendo escribió a Jorge, quien le habría dicho que no autorizaba esa publicación. Es más, de Osses esperé más datos nuevos sobre la crisis de ese verano, pero no hay muchas luces ahí tampoco, pese a que también entrevista a Alfonso Carbone.

—Acá sí hablamos de un oportunista, de un ratón de cola pelá, que está ahí tratando de sacar provecho y partido de situaciones. Julio es bien amigo de Miguel Tapia y fue mánager de Profetas y Frenéticos, entonces la visión suya se toma desde ahí, también, de la parte rancia.

—Pero, él tuvo contacto con Jorge también durante un tiempo, lo cuenta ahí en el libro.

—Sí, en la época de Mi destino, pero luego mi hermano lo cortó porque fue desleal en algunas cosas. Ahora, quizás, lo que él quiere hacer es ensalzar la figura de Jorge o rectificar algo que hizo mal, no sé. No he leído su libro.

—De alguna manera, la tesis de Osses es más de defender el trío Los Prisioneros que separar los talentos o destacar a Los Prisioneros sin Narea.

—Bueno, sí, en cierto sentido Los Prisioneros originales sí son tres, pero de los cuales uno trabajaba y los otros no tanto. Son, claro, personas a las que mi hermano les tuvo mucho cariño y por ese mismo cariño logró hacer eso con esa banda. Pero, no era precisamente una banda garage, como las biografías intentan imponer, porque realmente era más bien el proyecto de Jorge. O sea, con esto no digo que Miguel no supiera tocar la batería, pero también hay que ser claro que quien hizo los diseños de esas baterías, como las de “Pateando piedras”, por ejemplo, fue Jorge, no él. Miguel era un muy increíble ejecutor que tocaba al dedo lo que diseñaba mi hermano. Claudio, por otro lado, con menos talento, se defendía como podía. Resumen, el que hizo y produjo el disco Pateando piedras, por ejemplo, es Jorge. Pero, darles tanta tribuna a los demás, tal vez, sea cierto, porque Jorge les tomó mucho cariño, que quizás hasta le costó pensar en armar otra banda, en fin. Caco Lyon lo dice y también lo dice Francisco Straub, los dos ingenieros en sonido que trabajaron en los primeros discos. Straub dice que Jorge llegó con un papel donde tenía todo anotado y los otros dos sólo miraban y asentían. O sea, ¿quién podría irse contra esa versión? Yo no lo digo como hermano, lo digo como el tipo que ha escuchado a los dos ingenieros de los primeros discos, La voz de los ‘80 y Pateando piedras.


Lee a continuación la primera y tercera parte de esta entrevista.

Marco González: “Mi hermano nunca ha estado ligado a un medio”

Sobre el autor:

Emiliano Aguayo (@EmilianoAguayo) es periodista y autor de los libros Maldito Sudaca (2005) y Las voces de los 80 (2012).

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