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Héroe

por · Mayo de 2017

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Pía Vargas ingresó a estudiar periodismo a la Universidad de Chile porque su sueño siempre fue hacer su tesis sobre Jorge González. 5 años después se tituló y su informe final fue justamente sobre el disco Corazones.

Hace unos días, el analista Felipe Aravena, aprovechando la pre-venta, compró Héroe, lo leyó rápidamente y apenas terminó, se dio el trabajo de recopilar un playlist de 68 canciones que de alguna manera va narrando el libro en sus páginas, y lo subió gratuitamente a spotify, quizás como muestra de agradecimiento a que en uno de los conciertos de Jorge González conoció a la artista visual Natalia, con quien son padres de la pequeña Violeta.

El profesor de Historia Jorge Canales está por graduarse de Magíster en Musicología luego de seguir por varias ciudades de Chile a Los Prisioneros y Jorge González, en todos los proyectos que lideró.

Guillermo Galindo es diseñador gráfico y se ha convertido en uno de los más populares dibujantes de viñetas políticas del país, bajo el seudónimo Malaimagen. Su ídolo es Jorge González y lo ha retratado en más de una oportunidad. La última vez fue apenas el músico se bajó del escenario del Estadio Nacional en la última Cumbre del Rock Chileno, dibujo que fue publicado a página completa en el en las páginas del semanario The Clinic.

Andrés Blade Zeta se hace llamar un joven dibujante que quizás su vida cambió cuando retrató al autor de Demos y así lo pudo conocer.

Los discos, las canciones, los libros y los capítulos sobre Jorge González aún se quedan cortos de historias.

Hay muchas anécdotas y vivencias alrededor del músico popular vivo más importante del país. Y claro que el tiempo irá descubriendo esas y muchas más de otras personas que no sólo han seguido su música, sino han cambiado sus ideas gracias a sus dichos y aplaudido sus actos, porque su valor, más allá de las melodías y las letras, también está en su discurso político y social… Hasta nos ha hecho reír con varios chistes no muy buenos que ha contado sobre el escenario, entre canción y canción. O sorprendido con un lunfardo particular en el último tiempo.

Así es la historia de Jorge González, más allá de los escenarios, las notas de prensa, del show business.

No sólo está en las radios, en los diarios, en los libros, en las plataformas digitales de música, sino también en las carreras profesionales de varios, en las familias de muchos, en las casas de miles, en el corazón de millones.

Historias íntimas, como el disco Demos y el libro Héroe que estamos presentando.

Historias de un músico que ha marcado nuestro país desde el siglo pasado.

Como en Héroe, donde conocemos, por fin, relatos de su puño y letra y que parecieran contados como si fueran 27 canciones de un disco demasiado personal e imágenes nunca antes vistas y hasta sorpresas importantes, como la ficha de su postulación a la universidad y una cariñosa y formal carta de su padre Koke Rey, quien ha sido uno de los grandes impulsores de la creatividad de los González Ríos.

Como Demos, donde escuchamos su voz contando lo que pasa allá afuera, pero, también y, especialmente, lo que le pasa hacia adentro.

Hacer canciones, muchas canciones, es lo que lo que siempre vimos construir a Jorge González.

Practicar, entrenar haciendo. De un estilo, de dos, de tres, como se le plazca, de manera continua, azarosa, sin parar. Sin autoplagio. Su manera de vivir.

Las ha hecho desde que estaba en el colegio y ya con sólo 20 años era el compositor más importante de su generación. Hoy, con más de 50 lo sigue siendo, a la par, por trayectoria, legado político, social y musical, de Violeta Parra y Víctor Jara.

Más allá de los discos editados con diferentes sellos y proyectos, hechas en San Miguel o en Berlín, en calle Beaucheff o en el barrio La Roma de México, nunca paró, siempre las hizo y las editó en esos diferentes trabajos puestos en el mercado, pero también las regaló, incluso antes de ser una tendencia y parte del negocio de la música.

Y para eso ha usado las distintas plataformas que los años le han entregado, desde el caset al CD, desde el e-mail hasta MySpace, desde YouTube a SoundCloud, y ni siquiera por promoción, porque nunca fueron parte de su setlist.

Canciones simplemente inéditas, demos directos para sus amigos y fans, sin intermediarios, sin dinero de por medio.

Hoy, muchas de estas canciones, están en este disco triple y en formato CD.

Y, al revés, los pasajes de su vida que se guardó, los descubrimos hoy gracias a Héroe, que además de ser un montón de interesantes historias, descubrimos a la vez, la banda sonora que lo ha acompañado en años vitales y momentos precisos, donde perfectamente conviven sin competencia Los Beatles, Bee Gees, Queen, The Cars, The Clash con Kiss, Adamo, Tom Jones, Serrat o Bananarama.

A la vez, ambas obras nos traen ese cercano perfume familiar de barrio, donde su familia ha jugado un papel importante de compañía, intercambio de ideas y de apoyo artístico.

Hoy presentamos dos obras, una para escuchar atentos y otra para leer concentrados, con diseño y arte de Marco y fotografías suyas y de Zaida, sus dos hermanos menores, que las convierten en objetos creativos a nivel de piezas únicas de un trío familiar ligado a la creación, coincidentemente con ediciones de 1.000 ejemplares, como hace más de 30 años, desde la misma Avenida La Novena de San Miguel, cuando Jorge, el mayor de los tres, decidió poner la música y las letras a toda una generación.

Héroe

Sobre el autor:

Emiliano Aguayo (@EmilianoAguayo) es periodista y autor de los libros Maldito Sudaca (2005) y Las voces de los 80 (2012).

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