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Servidores públicos

por · Julio de 2018

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Marcelo Mellado reaparece en el cuento con Madariaga y otros bajo el sello Literatura Random House luego de su última entrega en este género; Humillaciones, publicada por Hueders en 2014. Madariaga y otros se divide en tres partes que pueblan la provincia y el litoral costero de fábulas sobre un ethos nacional que lentamente se apaga.

Madariaga, el protagonista de la primera parte, es un colectivero comunista que maneja un Lada ochentero por el puerto de San Antonio. Como servidor público número uno, que así se presenta, intenta desarmar un circuito delictivo municipal que se mueve en siete relatos breves a velocidad urbana. Madariaga se debate entre mantener esa vieja disciplina comunista, soportar las risas destempladas de sus congéneres y hacer frente a una cultura etílica y gastronómica vernácula que se cuela con desparpajo en los ardides y rencores burocráticos. Así y todo, Madariaga es entrañable en su kilometraje acumulado en leal servicio por caminos torcidos. Un pequeño héroe desconfiado y crítico y un humilde espía de la vida corrupta al acecho. Mellado sigue fiel a su obsesión de retratar esa tragicómica existencia neoliberal montada a la fuerza que nos es propia y que adquiere matices delirantes en los bordes. Para Mellado, es en estos lugares donde parece posible recomponer la dignidad perdida, aún latente en pueblos chicos con olor a puerto o en personajes sin el brillo de un centro encandilante.

La segunda parte de Madariaga y otros abre con relatos de interés “político-cultural” mezclados con abusos de poder, crimen y revancha. En personajes igualmente soberbios, miedosos y astutos Mellado inserta ese humor rasgado de pequeños narcisos que sucumben a lo cotidiano. El autor matiza con ternura a egos triunfantes en lejanía que se estrellan frente al deber doméstico de planificar un almuerzo cotidiano o el acuerdo vecinal de tenencia responsable de mascotas. La fábula recóndita se expande en el sueño, la imaginación o el recuerdo y no es casual que el aspecto fluvial, tanto como la soberanía, crucen a la mayoría de estas historias con los ríos y sus cauces como trasfondo solidario. Tal vez por eso la tercera parte se retire a tiempos pasados, a los inicios de un intento de conectividad perdida con Chiloé como paradigma independiente. Entre piratas indígenas, agentes colonizadores y soldados obedientes Mellado parece hacer un guiño a las causas de nuestra endémica desconfianza.

Madariaga y otros logra elaborar un registro topográfico de nuestra sociedad que huye de sus propios lindes y estos relatos son una épica neoromántica que fluye sincera por ríos imposibles.


Servidores públicos

Sobre el autor:

María Victoria Barriga

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