¿Es Netflix el futuro?

por · Diciembre de 2015

Es probable que para 2017 una de cada dos personas que se conecte a Internet lo haga solo para ver videos.

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Hace unos días de camino a casa, venía escuchando un programa de radio en el que entrevistaban a un cineasta chileno. Nunca supe de quién se trataba. Sin embargo, la anécdota que contó me dejó pensando en el futuro de la televisión.

Este director chileno comentaba que varios meses atrás acudió a distintas cadenas de televisión buscando financiamiento para su nueva película. Todas, sin excepción, lo pusieron en una lista de espera de 6 meses para revisar su proyecto. Lógicamente, esperar una cantidad de tiempo así casi siempre implica rechazo. ¡6 meses para tomar una decisión! Demasiado tiempo. En 6 meses mueren los hombres, mueren las ideas, surgen otras prioridades. En 6 meses, un proyecto que sonaba muy factible podría no serlo ahora. En 6 meses, los cambios en la tecnología son tales que inclusive modifican nuestra forma de ver películas, leer libros, escuchar música. ¿Y si en 6 meses, por ejemplo, deja de existir la televisión? ¿Qué ocurriría con todos esos proyectos que quedaron en espera?

Para no esperar esa cantidad de meses, este cineasta decidió acudir a Netflix. En pocos días, recibió una respuesta positiva que incluía, claro está, un cheque. Con ese dinero pudo financiar su filme el cual, obviamente, saldrá a través de Netflix.

De ahí que me surgió la pregunta: ¿será que el futuro de la televisión y el cine pertenece a Netflix?

En su famoso ensayo E unibus pluram: televisión y narrativa americana, David Foster Wallace insiste en la importancia de la televisión para los narradores contemporáneos. «Si queremos saber qué es la normalidad americana —es decir, lo que los americanos perciben como normal—, podemos confiar en la televisión». Esto debido a que, dice el autor norteamericano, «la razón de ser misma de la televisión es reflejar lo que la gente quiere ver». De ahí que podamos pensar que el éxito de Netflix es que está ampliando la gama de lo que queremos ver. En primer lugar, porque el espectador puede disfrutar del contenido audiovisual que se le antoje, cuando y dónde desee (puede empezar viendo algo en su laptop, luego en su tableta y terminar en su celular); y segundo, porque se borran las restricciones y barreras impuestas por las líneas políticas de cada canal de televisión. En Netflix se sortean voces de distinto tipo. Y apenas es el comienzo.

Anoche, leyendo sobre marketing digital, supe que para el 2017 es probable que el 60% de Internet se utilice solamente para streaming de video. Es decir, una de cada dos personas que se conecte desde su computador, tableta, móvil, etc, lo hará para ver videos. Un número realmente impresionante, aunque creo que ya hoy día debe de estar sucediendo. Hace apenas diez años nacía YouTube, en una época en que la descarga de videos se hacía difícil por las conexiones. Hoy, ese sitio es el tercero más visitado del mundo, y cualquiera de nosotros puede subir allí sus grabaciones. Además, ¿cuánta gente no está viviendo de crear sus programas en YouTube?

Ahora bien, ¿quiénes saldrán beneficiados cuando casi todos usemos el Internet prácticamente para ver videos? No solo las grandes productoras, sino los artistas independientes. Me gusta imaginar ese escenario en que cualquier persona con un proyecto interesante logre verlo realizado gracias a plataformas como Netflix.

Por ahora, la televisión seguirá existiendo hasta que ocurran dos grandes cambios: una verdadera democratización de Internet en el que cualquier persona tenga acceso a conexiones de alta velocidad, pagando costos muy bajos; y el streaming en vivo de noticias y eventos deportivos a través de Internet. Cuando ya no necesitemos cable para ver partidos de fútbol, las Olimpiadas, noticieros, o los debates presidenciales, podremos sentenciar el fin de la televisión y un triunfo glorioso para el video en Internet. No dudo que estemos a pocos años de verlo realizado. Esperemos, claro está, que ello implique también el auge de mayor pluralidad de voces que puedan dar a conoces sus opiniones o mostrar su contenido audiovisual sin restricción alguna.

¿Es Netflix el futuro?

Sobre el autor:

Alejandro Martínez ha colaborado para distintas revistas en América Latina y Estados Unidos.

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