¿Qué aporta un libro como Una vida crítica en un mundo de Metacritic, Wikis e Imdb? En una era donde toda la información cinéfila está al alcance de un clic. Dónde todos, de la noche a la mañana, se convierten en críticos de cine en sus blogs o páginas personales.

Vamos por parte. Si bien hace 15 años Una vida crítica podría haber funcionado bastante bien por el factor trivia, hoy no. Claro, este libro hubiese sido una gran salvación para Lucas García, el cinéfilo y noventero personaje de Por favor, rebobinar que termina padeciendo piromanía.

Hoy –con Internet de por medio- el texto de Héctor Soto sirve más que nada para efectos de curiosidad. Uno lo lee para “discutir con él (Soto) a través del papel”, como asevera Alberto Fuguet, uno de los editores del libro junto con Christian Ramírez, en la contraportada.

Una vida crítica está divido en las secciones: Ir al cine (columnas varias), La marcha del tiempo (el grueso de las reseñas desde 67 hasta 07), Puertas adentro (cine chileno), Rostros (columnas sobre personajes del cine) y una conversación-entrevista con los editores. Y si bien la pluma de Soto a veces es notable (favor de chequear el artículo Spielberg. Respeto, no cariño), también cae en el barroco y rebuscamientos de todo crítico de la vieja escuela.

Por ejemplo, en referencia a Los Excéntricos Tenenbaum y su director Wes Anderson dice: “Sus relatos están muy ventilados por las brisas del absurdo, pero de un absurdo que no es heredero de la pesadez de Ionesco o del viejo surrealismo militante, sino más bien de la tradición del delirio de la gran cultura norteamericana de la basura, alimentada en la actualidad por seriales idiotas, códigos triviales, canciones limítrofes y toda clase de exabruptos reñidos con la alta cultura”.

Lo interesante de Una vida… es que haya sido boicoteado y menospreciado por el mismo Héctor Soto. Y vaya que se nota: “Creo que no tengo ni un puto papel que no haya sido escrito para ser publicado”, arguye. “¿Qué es esto? ¿Una entrevista o una terapia?”, escupe rabiosamente ya casi al final.

Una vida crítica es uno de esos libros de velador, referenciales, que es recomendable no leerlo de un tirón sino consumirlo en dosis homeopáticas. Un libro al que uno vuelve cada cierto tiempo por el simple hecho de hurgar, investigar sobre qué dijo Héctor Soto de tal película que te pillaste en el tevé cable o que bajaste de tu servidor amigo. Lo cual, a fin de cuentas, no es menor.

Una vida crítica, Héctor Soto
Editado por Alberto Fuguet y Christian Ramírez
Editorial Epicentro Aguilar