La siguiente es la historia de un hombre (Juan Pablo Meneses), una vaca (La Negra) y un libro (“La vida de una vaca”). Una historia que termina siendo una radiografía de Argentina y que, al final, desemboca en el dilema de qué le pasará la vaca: ¿terminará siendo devorada en un asado? o, ¿la dejarán vivir y que muera de vieja?

Hace algunos años Juan Pablo Meneses se infiltró en un bus de Los de abajo para acompañar a la U a jugar un partido de la Libertadores frente a River Plate. En aquella crónica (de donde casi sale sin vida o, por lo menos, nos hizo creer eso) el periodista terminaba en Buenos Aires presenciando la derrota de la Universidad de Chile y, entre otras cosas, las palizas que la barra del equipo azul obtuvo a manos de la policía bonaerense.
Tiempo después, Juan Pablo Meneses se instaló en las mismas calles porteñas. Publicó un libro con diez crónicas de antología en Equipaje de Mano y, luego, Sexo & poder donde narraba el submundo de los café con piernas, la pedofilia a partir del caso Spiniak y otras malas hierbas.
Ahora –al igual que en su crónica de Los de abajo- Meneses se volvió a meter con las fanaticadas: escribió sobre la carne. Para la redacción de “La vida de una vaca”, compró una ternera (La Negra) con el fin de ver el funcionamiento del negocio carnívoro en Argentina. Una nación que -se sabe- sufre en el tema carnívoro el mismo tipo de fiebre colectiva que en el fútbol, pero a la inversa: “Para los argentinos el fútbol es algo serio. Ser de un cuadro, como le dicen a los equipos, no es cualquier cosa. No es lo mismo ser de Boca, o de Lanús, o de Racing, o de Huracán o River. Y en esa pasión, hay muchas diferencias. Con la carne, pasa todo lo contrario: es la misma pasión -de hecho la gente pasa a la parrilla antes de entrar al estadio-, es la misma eterna presencia en la vida diaria, pero esta vez todos opinando lo mismo. Y eso mismo es algo simple: los argentinos consideran que tienen la mejor carne del mundo”, dice el autor desde Buenos Aires.
-¿Cómo ha sido el recibimiento en Argentina de “La vida de una vaca”? Tomando en cuenta que lo escribe un chileno.
-Mejor del esperado. En todos los suplementos literarios de los principales diarios argentinos se criticó muy bien el libro, con elogios que no esperaba. Además, al ser un tema tan importante a nivel nacional, me tocó ir a matinales de TV, o hablar por una veintena de radios de diferente público. En todo el libro queda muy claro que soy chileno, pero al final creo que queda mucho más la historia de una vaca- que no se sabe si al final muere o se salva-, que mi nacionalidad”.
Vaquita loca
Hay un episodio de Los Simpsons que explica bien esto: Homero se compra una langosta y la cría para comerla. Pero le toma tanto cariño que decide no matarla. Hasta que un día, luego de ver que la langosta se ensucia, le da un baño caliente. Cuento corto: la langosta muere porque el baño de agua caliente la cocinó, dejándola lista para que el calvo personaje se la coma con un sentimiento entre placer y pena.
Algo parecido le pasó a Juan Pablo Meneses (quien luego de la escritura de este libro se considera “carnívoro, pero consciente”): “Recuerdo el capítulo, y efectivamente tuve miedo de encariñarme. Pero más que pensar en Homero, pensé en Buster Keaton, quien en la película “Go West” se encariña con una vaca que le salva la vida. No quería “busterkeatonizar” mi relación con La Negra, pero no sólo por la dificultad para comérmela”, asegura el autor.
Y aquí va la advertencia a los vegetarianos, porque -como lector- cuesta no tomarle cariño a La Negra. En especial cuando recién es adquirida por Meneses y es descrita como “…una ternera negra, con manchas blancas en la panza, que no se despegaba de su madre y que con dificultades recién aprendía a caminar”. Aunque –cabe mencionarlo- la vaca es sólo la excusa del autor para escanear a la sociedad argentina. Un análisis que va desde la llegada de la carne allá en el siglo XV, a los mataderos, el mundo borgeano de los gauchos y el campo, las películas eróticas, una muerte en el Senado y los industriales de la carne.

“Durante todo el libro, muchos productores de ganado me decían que lo peor que puedes hacer es encariñarte con los animales. Vivimos tiempos en que el cariño es el peor aliado de los negocios, y yo con La Negra quería hacer un negocio. Pero claro, nada es como parece. Yo me compré una vaca para comérmela, para contar su historia, y aunque quise mantener la distancia, igual terminé consultando a un peluquero de vacunos para que La Negra se viera mejor”.
-¿Y qué te parece la postura “pero cómo puedes matar a una vaca” de gente que luego se come un filete?
-Me parece normal porque no tenemos ideal del proceso de la carne. No tenemos idea de todo lo que ocurre para que podamos tener un lomo arriba de la parrilla. Por un lado, a los productores de carne no les interesa que sepamos en detalle cómo es todo el proceso en que un animal pasa a ser nuestra comida favorita; y por otro lado, los vegetarianos, que con su cerrado ángulo de “si comes carne eres asesino”, han impedido un diálogo serio del tema. Los productores de carne y los vegetarianos están unidos para desinformarnos. Y los consumidores, claro, prefieren no saber. Prefieren imaginar que la carne se fabrica como las masas de las pizzas”.
-Algo interesante de “La vida de una vaca” es el feedback que vas obteniendo a medida que vas publicando artículos de La Negra en distintos medios. Ahora que el libro ya está a la venta, ¿has recibido más respuesta de los vegetarianos o de los carnívoros?
-Nunca esperé que los lectores de todos los países donde conté la historia de La Negra, comenzaran a opinar con tanta pasión. En el mundo hay muchos menos vegetarianos, sin embargo, a la hora de opinar eran los más vehementes: estaban los que me pedían que no me comiera a la vaca, una abogada vegetariana escribió un ensayo contra el libro y hay una campaña en mi contra en blogs veganos. Hubo hasta un par de mails amenazándome de que si me comía la vaca pagaría con mi vida. Los carnívoros, en cambio, eran más festivos: uno me decía “yo llevo la ensalada”, otro me decía “yo llevo el vino”.
-Puede ser por la desinformación que hay en el tema…
-Claro, en un solo día se matan miles de vacas en el mundo, así que tirarse contra mi era un poco disparatado, pero esa polémica demuestra que el tema no ha sido bien tratado. Y creo que, en gran parte, eso es culpa de los propios vegetarianos.
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La vida de una vaca
Juan Pablo Meneses
231 páginas.
Crónicas Planeta / Seix Barral
Precio referencia: $8.900

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23/06/08
11:45
La zorra Meneses, nunca aburre. Yo no leo, apenas para las pruebas, que hueà màs aburrida. Pero los textos de JP son para leerlos y releerlos en veinte años màs. Me cago de la risa, pero igual soy muy liviano, asì que no sè….
23/06/08
14:33
Sigo a Meneses desde la Zona, cuando viajó con Los de Abajo. Gran valor del periodismo chileno. La raja que le vaya bien. Leí sus libros anteriores, pero este como es importado está mucho caro… ¿No convendrá comprarlo en Baires?
23/06/08
18:04
Buena, está interesante la voladita del loco y bien escrita la entrevista de Monsieur Oliva. Hace muchos muchos años leí el viaje de Meneses (en la zona de contacto si no me equivoco) a Buenos Aires con Los de Abajo y la verdad es que siendo un adolescente me pareció alucinante. Bien por Meneses, bien por Oliva y bien por la vaca, que a estas alturas ya debe haber salido hace largo tiempo por el ojete de Meneses en forma de heces.
23/06/08
18:51
Conocí a menesses en un curso de periodismo narrativo. Me sorprendió que no fuera engrupido como la mayoría de los representantes de este género.No era del estilo taquilla-engrupeitor pasao a bukowski mula de la zona de contacto. Era un weon normal ,buena onda y que hablaba como argentino.
Su libro equipaje de mano es entretenido.
23/06/08
18:59
¡MUERTE AL INTENTO DIDÁCTICO MORALIZANTE CRISTIano DEL BUEN SAMARITano!
¡A DEVORAR A DEVORAR QUE EL MUNDO A SE ACABAR VA!
23/06/08
19:42
no leo.
25/06/08
19:16
claro, una minoría tiene la culpa de la desinformación de la mayoria.
iré corriendo a comprar el libro
25/06/08
21:54
y se pone negra…entonces, podríamos decir que es “la negra” hablándonos desde el más allá? (igual quizás no tan más allá, porque no se sabe si muere o no)
26/06/08
1:30
Admiro la paciencia de Meneses para responder preguntas tontas.
26/06/08
15:54
xDDD
Jajajajjaja!!!
Lo siento, soy incapaz de comentar nada!!! Sólo puedo reírme!!! xDDD
Jajajajjaja!! En serio le llegaron amenazas de veganos???? xDDD JAJAJAJAJJAJAJA!!!!
“Yo llevo el vino” xDDDD supremo!!!
Ya, en serio; me parece notable el experimento, sobre todo por la inevitable relación sentimental con la vaca!
Muy buen experimento!!
27/06/08
11:54
Muy buena entrevista Herr Oliva, muy amena y en realida ddan ganas de leer el libraco ese
saludos
28/06/08
13:18
Pablo… ¿Cuándo llega a Concepción tu libro?
La Zona la llevaba, tu generación, junto con Werne y Sergio Paz =)
30/06/08
19:48
Es entretendo el libro… es graioso pq la gente en el metro te mira raro cuando lo vai leyendo… como q todos comentan el título o se quedan mriándote o se secretean jajaja al menos pega el nombre parece…
13/07/08
14:39
“- Manejás bien la palanca, boluda, ¡pero la palanca de carne!”
ese debe ser uno de los pasajes más notables del libro, que hoy sin falta me lo termino. admiro mucho a jp, más que por su valor narrativo (que es bastante) por su creatividad, por estar en constante reinvención, tal como se aprecia en sus columnas de viaje…una semana desde etiopía, luego desde méxico, y más tarde desde san fermín. (sí, te envidio…jeje).
me pareció una buena entrevista, aunque hubiera ahondado más en la psiquis, que en libro no queda a ratos muy claro, en cómo piensa todo el día en vacas, carnes, y como eso va desbocando en un texto de muy buen nivel, casi llegando a “argentinizarse” en esa obsesión che por lo bovino y el asado.
y eso, en tres días me he devorado el libro. prometo comerme flor de asado apenas lo termine (porque puta q da hambre leerlo).
felicidades jp meneses.
13/08/08
17:11
Buenísima la entrevista Antonio.
Y sí, es cierto, dan ganas de leer el libro.