Duobit – Mis Amigos (08, Neurotyka) #
Mis Amigos (08) es una buena fotografía de los inicios de Duobit, cuando el pintor Víctor Mahana
y la profesora de la Escuela de Cine de Chile, María Jordán (conocida con el alias María Perlita) jugaban con la experimentación del sonido 8 bits— que popularizó el inmortal Koji Kondo en las secuelas de Mario, Zelda y Star Fox—, con elementos de la electrónica y la trabajada voz de la alguna vez alumna de Arlette Jequier (de Fulano) y la cantante de los 60s, Inés Délano.
Hace un tiempo que Duobit masticaba la salida de este disco, pulido en los Estudios Libélula, con Guido Goñi en las perillas. Y el resultado es un pop ensuciado con sintetizadores y sonidos robados de las consolas noventeras, de voz melodiosa al mejor estilo de Cocteau Twins.
La amable Ven, o la cálida La Montaña son los clímax de un disco que puede haber nacido muerto: María Perlita, que grabó las voces, se fue a Europa, mientras ya fue reemplazada por la cantante Maria José Andrade. Así presentará este disco Duobit. ¿Un buen momento de lanzarlo?
Albert Hammond, JR. – ¿Cómo te llama? (08, RCA Records) #
Hace exactamente un año, el mismo Albert Hammond anunciaba en su MySpace el encierro musical que terminó con la salida de este disco en julio pasado. Su segunda incursión solista con Josh Lattanzi (bajo), Matt Romano (batería), Marc Philippe Eskanazi (guitarra), y las colaboraciones de Steve Schlitz y el teclado de Sean Lennon, toma distancia del excelente Yours to Keep (06), mientras parece relajarse y desvanecerse el retorno musical de The Strokes.
¿Cómo te llama? incluye trece nuevos temas, mejor estructurados que su primer disco, pero también más uniformes y por lo tanto planos. Como alternando la Fender Stratocaster con una Gibson Les Paul en una repetitiva canción introspectiva y melancólica, está muy lejos de ese puñado de singles amistosos que fue el primer disco, aunque GfC siga la línea haciendo de puente; y en general promedie los 3 minutos por canción.
Hay un bonito instrumental donde incluyen a Sean Lennon en los créditos. El tema Spooky Couch, que le da un aire distinto, como el sonido de Victory at Monterey, que parece sacado de una banda inglesa como Kasabian. Feed Me Jack Or: How I Learned To Stop Worrying And Love Peter Sellers cierra impecable— por lejos la mejor canción—, en un título que parece repetir ese mal chiste de Bono y su “1, 2, 3… 14“.
Por simpleza y vocación pop (y si me preguntan), me quedo con el primero.
Efectos Espaciales – Efectos Espaciales (08, Independiente) #
Por lejos, el mejor disco chileno en lo que va del año. No quedan dudas, cuando una artillería de teclados y programaciones con la dulzura del pop y la jugarreta del funk y el soul, se toman once canciones con varias de las voces más interesantes y aventajadas de la escena local. Más si sumamos la asesoría y tutela de gente como Vicente Sanfuentes y Gonzalo González.
Efectos Espaciales (08) es un disco de muchos cantantes y un solo productor: Pablo Infante. El ex Compiuters, que dio vuelta la idea de Erlend Øye en el álbum Unrest (03), donde el noruego cantó sobre distintas bases encargadas a múltiples productores.
Acá compuso canciones de impecable synth-pop y funky synth, con pasajes memorables que sólo entregan los teclados setenteros como el farfisa, el b4, el rhodes y el clásico hammond. Hay temas que no responden al género independiente del disco, como Amiga, con la incombustible voz de Javiera Mena y un breve Jorge González; hits como Sin Gravedad, con uno de los compositores locales a tomar en cuenta: Pedro Subercaseaux (CHC, Pedro Piedra). Y canciones tan buenas y pegates como Why, con Nea Ducci (CHC); y Chicos Listos Juegan Raro, que canta la histérica y multifacética Valentina Fel.
Un punto muy alto a tomar en cuenta en los recuentos de fin de año. Una lástima que nunca haya sonado en vivo.




