Esta semana Pierattini fue el mejor ejemplo de esa máxima que dice que la energía no se crea ni se destruye, sino que sólo se transforma. Es que tras once años liderando con su voz y guitarra al trío Weichafe, dejó la seguridad de una de las bandas insignes del rock duro chileno para embarcarse en un proyecto que tanto sonora como personalmente parecen acomodarle mucho más.

La SC
D de Bellavista está llena. Gente hasta en el suelo, relajada y con muchos más colores que el negro y muchas más telas que el cuero. Muchos curiosos esperamos por ver en vivo este nuevo proyecto bajo el nombre de Angelo Pierattini y las Calaveras Errantes, que además del líder de los disueltos Weichafe (a quienes agradece en el los créditos del disco) cuenta entre sus filas a Diego Ormazábal, Natalia Suazo, Pablo Ilabaca (de Chancho en Piedra), Osvaldo Miranda (El Cruce) e Ignacio Zablaza.
Al rato, la banda se abre paso sobre el escenario ocultos tras máscaras de carnaval. Pierattini es el único descubierto, tal y como en la portada del disco que acaban de estrenar y que ya se puede obtener vía Oveja Negra.
‘Patria Malquerida’ abre, con un pequeño flshback de aquellos intensos y casi trogloditas shows de Weichafe pero, esta vez, con cierto recato, con sonoridades nuevas, con aires más cercanos al lino que a la lija. Existían armonías, nada de ruidos venidos desde lo más profundo de carraspeadas gargantas.
Al instante, Pierattini se sumerge en el teclado para interpretar ¿Y si Acaso Existiese Un Parque Oscuro Donde Los Muertos Se Carguen De Invisibilidad?, una pieza más cercana al folk que al sonido rocanrolero que lidera esta nueva faceta. Es de esas canciones que acompañan y remueven, producto de los arreglos a lo Tom Petty y Bob Dylan, y que les da la razón a todos aquellos que para esta etapa, ya ven a este proyecto como los nuevos Travelling Wilburys.
Ataca con la potente “Pegado Al Televisor” y baja las revoluciones al cero con “Quema Y Sana”, tema que corre con ventaja para segundo single, dada esa mezcla exquisita que tiene de melosidad y actitud. Es dulce y vintage, y hasta media erótica incluso. Rabia es la palabra que define a ‘Tontos Bichos de Hoy’, tema dulce, pero de letra viceral y desatada, que podría perfectamente expresarse en la pista de baile en algún club de pensionados con ‘Dedo Acusador’ y que como un buen ejercicio de liberación, se expresa en el primer single del disco, ‘El Angel Del tambor’: “Te miran mal/ dicen un loco más”, canta Angelo Pierattini con una energía que colma la SCD y que luego la desborda con las dos últimas y más rockeras: ‘Tantas Melodías’, que abre el disco y ‘Salí’, canción que sobrevive de su primer gran intento de independencia llamado Hueso.
Ya todo había terminado para Las Calaveras Errantes, que se retiraron del escenario sin máscaras y consumidos por esa hora de show. Ahí Pierattini agarró la guitarra y sin importarle demasiado si se iba el audio de su acústica, tocó “Desdeñoso”, un tema introspectivo que en su voz se inyecta de apasionada intensidad. Pasión que a la larga es esa nueva energía, que expresa en el cariño y comunicación con sus músicos y con su público, que de negro o colores, y de los más nuevos hasta los mismos de siempre, vomita todo, expresa todo y entrega todo.




