Johnny Flynn – A Larum (08, Vertigo Records)
A Larum tiene esa candidez de una banda como Lambchop. Dedicando el tiempo necesario a los fraseos y las entonaciones, y en justa medida a los pequeños arreglos de cello, banjo y ukelele. Hay catorce canciones de folk inglés donde manda una guitarra y la tibia voz de Johnny Flynn.
Mantiene, sin embargo, un halo de hipnotismo y melancolia que envuelve este disco del compositor británico, incluido en el mismo catálogo del sello de The Killers y Razorlight, en Inglaterra; y par de Ryan Adams y Johnny Cash en Estados Unidos. De ahí la universalidad del blues campesino de Tickle Me Pink, uno de los buenos pasajes junto con la juguetona The Box.
Esa capacidad por envolvernos, de ser oscuro pero atrayente, es el mérito de este disco que pasó el promedio de los flojos estrenos de temporada.
Oasis – Dig Out Your Soul (08, Warner)
Es verdad que el cuarteto viene en alza creativa desde el Don’t Believe The Truth (05). También es cierto que este esperado séptimo álbum de estudio viene más crudo y oscuro que sus sucesores. La gracia es que retomaron el blues y la lisergia hasta un punto distante del pop más liviano que alguna vez introdujeron en sus composiciones- quizás por el exitismo y la niebla contractual-, como la nueva excusa de los Gallagher para reinventarse y sorprender hasta a los más distantes que no dudaron en vomitar sobre un single tan predecible como The Shock of the Lightning.
Dig Out Your Soul (08) tiene una caballería de canciones llamadas a levantar una nueva cruzada mundial, en una banda acostumbrada a tributar sus primeros discos. Llamados a encabezar el neo trust británico de este siglo, al menos ahora se colgarán a las espaldas tremendas canciones como Waiting for the Rapture o la impecable I’m Outta Time, con Lennon sampleado como una cinta borrosa de antaño.
Lo increíble es que nadie se esperaba un disco de blues oscuro y pesado con la simpleza de (Get Off Your) High Horse Lady y ese insípido momento de vacío que se arma desde To Be Where There’s Life en adelante. Yo no me lo esperaba.




