Conversamos con Álvaro Bisama (autor de Caja negra, Postales urbanas y Zona cero). El escritor más conocido como el comelibros, está próximo a lanzar su próxima novela titulada Música marciana (su tapa en la foto derecha). Ahí narra la historia de los 14 hijos de un pintor chileno que se larga del país tempranamente. Y la trama incluye rarezas como el hermano negro de John Lennon o un capítulo en que se describen 49 extraños tatuajes. Además de locaciones que van desde Chiloé hasta Reñaca pasando por Marte.
En esta sección, mostramos clips y nuestro invitado comenta.
Plastilina Mosh – “Millonaire”
—Robots gigantes al ritmo de la música disco. Plastilina Mosh dio con el clavo. “Millonaire” es leve, perfecta y lo suficientemente caústica como para ser inolvidable. El video, que es puro g-pop tampoco está mal: efectos especiales rascas para un pop latinoamericano que merece y debe tener solo eso: efectos que parecen hechos en la intimidad –tan garage, tan Michel Gondry- del computador de la familia.
Radiohead – “Just”
—Una especie de peste hecha de pura desidia. Un secreto que hace toda la gente decida abandonarlo todo. Una banda que canta desde un edificio y mira todo en picado. Sí. Siempre me gustó ese tema de Radiohead. De hecho, siempre consideré a The Bends mejor que el resto de discos de la banda porque es un milagro absoluto: como dejar de ser un one-hit-wonder y alcanzar alguna clase de futuro. “Just” es precisamente eso, esa percepción de que a la banda le quedan un par de trucos. Por eso, por esa atmósfera de desolación media desquiciada y kafkiana (el video podría estar sacado perfectamente de los diarios del checo) es que lo metí en “Caja negra” como una cita secreta. Para mí no era solo una canción, era la imagen de unos de los infinitos Apocalipsis de los que está llena esa novela.
Chinoy – “N.N”
—Al diablo el folk. Chinoy siempre ha tenido un temple punk, siempre ha sido un marciano absoluto: ojo con esa guitarra del video que quizás dibuja el signo del caos con huincha plástica. Eso es, quizás, Chinoy. El caos dibujado con cinta adhesiva. Aquello estaba en la primera vez que lo vi cantar, cuando tocaba con los ojos cerrados en un bar donde a nadie le importaba mucho la música. Su voz era algo tan maravilloso como monstruoso: emergía en medio del ruido ambiente como una fuerza secreta que destellaba una luz insondable acorde tras acorde. Pero eso era el año pasado, cuando Chinoy era un secreto a voces que funcionaba como un virus en la noche de Valparaíso; porque este año Chinoy parece ser una promesa casi cumplida, algo que a él, me imagino, capaz que no le importa mucho. Como dijo alguna vez Sinatra o alguien hablando de Sinatra: las canciones son su casa. Pero me desvío: la última vez que lo vi en vivo quizás ya se había convertido en otro. En el mismo bar, cantaba con los ojos abiertos y fulminaba a todo el mundo con una mirada hecha de rayos X que bien podía haber salido del espacio exterior.
Selección personal:
At The Drive-In – “One Armed Scissor”
—En alguna parte de “Música marciana” un tipo se pierde en el desierto. Tenía esta canción en mente mientras escribía esa historia. Ese sonido. Los escenarios de este video hecho de puro cut & paste de grabaciones en vivo. No es raro: la primera vez que escuché a At the Drive-In fue una revelación. No había visto ese nivel de agresión y desgarro en años, quizás desde algún viejo recital de los Supersordo en la década del 90. Puro dejavú. Esta canción tiene esa clase de intensidad. Porque en “One armed Scissor“, las imágenes –caseras y azarosas, tomadas de cualquier lado- parecen desfigurarse hasta un punto donde pierden toda lógica y todo sentido. El punk es acá un rito catártico, una especie de actualización de aquello que Lihn dijo hace treinta años sobre la lengua: “el estilo es el vómito”. Es raro, porque siempre vuelvo a este disco y a esta canción, a este video donde todo está desenfocado, el material crudo de una realidad que se rompe en pedazos, de una música alienígena destemplada, de una frontera que una vez cruzada, se vuelve un punto de no retorno.
Álvaro Bisama estará presentado su novela “Música marciana” este domingo 2 de noviembre a las 18:00 en la Feria del Libro (Estación Mapocho). La sala: Nemesio Antúnez y los presentadores: Francisco Ortega, Jorge Baradit y Mike Wilson.




