Sólo queríamos bailar, tomar Free, seguir la moda. Eso no más.
Frase de Jorge Said en el artículo Punks criollos: “Fue más el ruido que las nueces” de La Cuarta

¿Se acuerdan de 24 hour party people? Esa película en que se mostraba la escena post-punk en Manchester (o “Madchester”). Esa en que salían bandas como Joy Division, Happy Mondays, New Order y varias más. Pues bien, no estaría mal si algún día alguien filmara algo parecido pero sobre el Chile de la dictadura de Pinochet en los 80. Un film basado en las incipientes bandas de punk y new wave de aquella época. Cuando los casetes de The Smiths, The Clash y Talking Heads eran un verdadero tesoro. Y la cultura era más que nada un contrabando.

Por mientras -y ya que aquella idea de la película se ve lejana- la publicación del libro Los Pinochet Boys. Chile (1984 – 1987) sirve bastante. Aquí encontrarán un libro donde se retrata una generación mitificada hasta las patas. Y más encima en una época aún más mitificada. Porque en el último tiempo los 80 más que una polaroid desgastada, se han vuelto una tarjeta village chillona y comercial. Y luego de todo este revisionismo de fiestas y programas de TV, tendrá que pasar un buen tiempo para volver a esos años con otros ojos.

Como sea: Los Pinochet Boys. Chile (1984 – 1987) se divide en 7 secciones, entre las cuales hay una que escriben los mismos Pinochet boys; otra con todos los artículos de prensa sobre el grupo incluidos los de Brasil; y uno con crónicas de gente de la época como Jorge González, Hugo Cárdenas, Miguel Hiza y otros más. Todo para contar la historia de esta banda que en tres años hizo más ruido que canciones.

“Este libro intenta rescatar una memoria perdida. Una parte de la historia cultural no oficial de los oscuros años 80 en Chile. (…) Actitudes y hechos mil veces mal interpretados y otras muchas descontextualizados, aquí buscan el espacio que se les ha negado por años”, es una frase que representa la intención de este texto. El cual fue creado por los mismos participantes (en este caso los mismos Pinochet boys: Iván y Miguel Conejeros, Daniel Puente, Sebastián Levine). O sea no es un rescate proveniente desde alguien ajeno. Como es el caso de, por ejemplo, el fundamental Se oyen los pasos de Gonzalo Planet (bajista de Matorral) en donde se retrata el rock chileno de los 60 y comienzos de los 70.

Pero eso sí, en cuanto a fotografías y recortes de prensa el trabajo realizado en Los Pinochet Boys. Chile (1984 – 1987) es más que notable. Tomando en cuenta la precariedad de esta supuesta escena under de los 80, la cantidad de registros visuales y periodísticos que se incluyen es abundante. Ahí tenemos las fotos que lo demuestran: los Fiskales Ad Hok espinilludos y tempranos; una Javiera Parra jovencísima; la protesta contra Pinochet del 88 en Parque O’Higgins; las obras teatrales y experimentales de Vicente Ruiz; la locura de Tv Star; la incipiente escena de folletines y cómics; y, por su puesto, muchas fotos de los Pinochet Boys (incluyendo las de su paso por Brasil y la mítica del diario La Cuarta).

El gusto final al leer (y ver) un libro así es que será muy difícil sacar esa hálito de mito a Los Pinochet Boys. Una buena opción es que alguien ajeno a la época se pusiera a investigar y creara un documento histórico. Para así poder despegar algo esa etiqueta de leyenda-musical-urbana con que las generaciones venideras nos hemos topado cuando buceamos en la escena musical de los 80.

Ya lo dijo el personaje de Tony Wilson en la mencionada 24 hour party people: “Si tienes que escoger entre la verdad o la leyenda, imprime la leyenda”. Y los Pinochet Boys, se sabe, siempre han estado en la segunda opción.

Ficha:
Los Pinochet Boys. Chile (1984 – 1987)
Editorial Midia (distribución editorial Catalonia)