Que era un pesado. Que llegó con dos gorilas al aeropuerto. Que canceló la fecha en Colombia y dos en Brasil. A fin de cuentas, Trent Reznor no era como todos lo andaban pintando. O por lo menos aquel día en que el Lights in the sky tour aterrizó en Chile, no andaba tan cascarrabias.

Como sea: lo único no discutible es que el recital de Nine Inch Nails fue uno de esos shows perfectos, de los cuales pocas veces presenciamos acá. Primero por un setlist que dejó a la mayoría feliz: a los metaleros (que cabecearon más que nada la primera media hora) y luego a los más ambient y electrónicos.

Y segundo, claro, por lo visual. Aspecto que -por lo menos en Chile- de seguro es lo mejor que se ha visto. A diferencia de U2, por ejemplo, donde los irlandeses tiraban toda la parafernalia al tiro, NIN supieron ir graduando los efectos. Si al principio unas luces pequeñas se distinguían de a poco, al rato las imágenes se fueron haciendo más complejas y futuristas y muy bacanes.

Justamente con eso de fondo cayeron las canciones “God given”, “Only” y “Echoplex”, entre varias más. Y la que dejó la crema en cancha: “March of the pigs” -del notable disco The Downward spiral- con el “…now doesnt that make you feel better”, que todos corearon. “Closer” también fue un punto álgido de la noche, que sirvió para que se oyeran las voces presentes en Arena Santiago, y los inquietos juegos electrónicos de “Survivalism” (del disco Year Zero) fueron otro de los altos del sábado.

Llegando a la hora y media, “The hand that feeds” con el (increíble) truco de la cara de George W. Bush que se iba transformando gradualmente en John McCain, en una precisa metáfora de que el candidato republicano es más de la misma basura. Luego un bis en el que, entre otros temas, la esperada “Hurt” puso el tono íntimo y punzante de la noche. No se podía pedir más: Trent Reznor gritando “What have I become?” era el sueño mojado de muchos.

Dos horas para uno de los espectáculos más redondos que se ha visto en Chile y que pelea codo a codo el podio de concierto del año (difícil la tiene Muse después de esto, ¿no?). Reznor agradeció que por fin hubiesen podido llegar a estas tierras, lo que recordó el casi-casi del 2005 en que NIN se cayó a último momento porque la productora encargada prefirió traer a ¡Good Charlotte! Prometió volver cada dos años (eso lo dicen todos, ojalá lo cumpla); y hasta en una parte de la noche, se disculpó personalmente por el fucking presidente que Estados Unidos ha soportado en estos dos períodos.

Por último: aplausos al notable miembro escondido de NIN. Ese tipo que entre la cancha normal y la VIP movía los botones para que los efectos visuales aparecieran en el escenario a tiempo. Y pese a que de seguro era su show número mil, se lo cabeceó todo, incluyendo la canción que cerró pasivamente el concierto: “In This Twilight”. Tema que sirvió de acompañamiento a la panorámica citadina que se veía en la pantalla. Una postal apocalíptica en la que tras la destrucción de una ciudad, las luces se fueron apagando lenta y gradualmente.

Setlist:
1. 999,999
2. 1,000,000
3. Letting You
4. Discipline
5. March Of The Pigs
6. Piggy
7. The Frail
8. The Wretched
9. Head Down
10. Closer
11. Gave Up
12. Corona Radiata
13. The Warning
14. Vessel
15. Pinion
16. Wish
17. Terrible Lie
18. Survivalism
19. The Big Come Down
20. 31 Ghosts IV
21. Only
22. The Hand That Feeds
23. Head Like A Hole
24. Echoplex
25. Reptile
26. God Given
27. Hurt
28. In This Twilight
29. Zero Sum