La australiana sigue vigente a sus 21 años de carrera.

¡Mijita Rica! ¡Idola!, era lo más suavecito que se escuchaba en la cancha de la Pista Atlética del Estadio Nacional, mientras un público enloquecido, con más hombres (…) que mujeres, saltaba al ritmo de la cantante de pop australiana, una de las más taquilleras del último tiempo.

Fotos: Julio Stark

Entre un llamativo juego de luces y colores, Kylie Minogue pisó el escenario a las 21:05 de la noche. Ante más de 10 mil personas abrió su esperado show con Speakerphone, de su más reciente disco X (07). Haciendo gala a un envidiable estado físico para los 40 años (21 de carrera artística) que lleva a cuestas, la rubia tiró toda la carne a la parrilla: harto baile, contoneo, bailarines guapos y sobre todo pop de muy buena factura.

El show de Kylie Minogue debe ser lo más parecido a ver una película gringa. Es bien dulce (casi empalagoso), entretenido y llamativo. Durante sus casi dos horas en escena, la también actriz se lució vestida de porrista, militar, marinera y dominatriz, acompañada de un cuerpo de baile camuflados de acuerdo a la temática; y una compuesta banda que le seguía la fiestoca.

Dueña de varios singles conocidos, desde I should be so lucky y Locomotion, de su primer álbum Kylie (88), hasta las electrónicos Can´t get you out of my head e In your eyes de sus recientes discos, el show pintó de principio a fin para bailar, gritar y volverse bien loca. La cantante repitió varias veces con una tremenda sonrisa en la cara “Gracias a todos por estar acá” y “Muchas Gracias”, mientras sus fans le regalaban flores, una bandera chilena y hasta un cojín rosado con un K de lentejuelas.

El público de Kylie también aportó al ambiente fiestero, al menos desde donde estaba, la gran mayoría de los asistentes eran hombres (…) y se las cantaban todas, mientras otros levantaban banderas de arcoiris. La parte que causó más furor por lejos fue cuando la rubia y su cuerpo de baile se disfrazaron de marineros y en las pantallas se proyectaron varias fotos de hombres en calzoncillos con gorritos de marinero, sólo imaginen.

La rubia se lució y de lo lindo con un show tipo Las Vegas. Aunque entre canción y canción hubo pausas para los interminables cambios de vestuario, todo valió la pena. A diferencia de otros conciertos que se han presentado por Santiago el último tiempo, Kylie está absolutamente consiente de que lo que hoy vende es un buen espectáculo. Y así lo hizo, se las mandó.