Dj Raff, presentando Travelling Partners.
“Si vivimos en el fin del mundo, donde no pasa na’ con la música y los discos… mejor ¡regalemos la huéa!”, dice Dj Raff sobre su nuevo disco Travelling Partners, que se lanza oficialmente este jueves 4 de diciembre en Kubix.
Bastó sólo un mes y medio para que más veintitrés mil personas escucharan el EP sin pagar ni un solo peso. Todo un éxito para el ahora Dj más colaborador y reconocido de la escena chilena.

Travelling Partners son canciones instrumentales y conceptos hechos a mano durante largos viajes por Latinoamérica y Nueva York, que ahora están a la mano de cualquiera que quiera escucharlos en este link. Y es que Dj Raff sabe que la industria de la música en Chile está completamente quebrada, que ya no se venden discos, “y al final lo que importa es que te escuchen”, dice muy seguro.
Dj Raff o Rafael Pérez vive de la música desde siempre. Le apasiona. La culpa se la echa a su familia, que siempre lo tuvo al lado de una radio y a veces buenas melodías. “Mientras que en todas las otras casas sintonizaban la teleserie de las ocho, en la mía a la hora de comida se prendía la radio y se escuchaban canciones de todo tipo, sobre todo de los Beatles”. Y le gustaba, de hecho se aprendía las letras y disfrutaba haciendo air guitar con una raqueta al ritmo de Paul McCartney. Nunca agarró una verdadera. Prefería grabarse sus propios casets: “Siempre estaba pegado a la radio escuchando especiales. Y todo muy muy chico, antes que todos mis amigos. Yo les hablaba de música y me decían ‘de qué está hablando este huéon’. Para ellos era el Atari, la tele… para mí, la música y la radio doble casetera”.
En su casa había un tocadiscos que daba vueltas vinilos de todo tipo. Estos se convirtieron en las primeras herramientas de creación de Raff, “con ellos empecé a hacer scratch. Obviamente al final, esos discos terminaron todos rayados”, recuerda. Iban desde vinilos de Miguel Bosé a The Beatles y uno que otro de salsa que llevaban a su casa algunos familiares desde Venezuela. Pero la salsa y los demás eran sólo la materia prima, porque después de ver por la tele Beat Street, una película sobre la música negra, el breakdance y la vida de un grupo de jóvenes negros de Nueva York, Rafael se casó con el hip hop.
—Ahí caché que eso era lo mío. Me dije no sé tocar guitarra, no me gusta el rock, me carga el Glam rock. Por ejemplo, yo escuchaba a los Guns and Roses y decía ‘qué tienen que ver ellos conmigo’. Nada. Y cuando vi Beat Street, los locos eran latinos, negros, gente que vivía en una ciudad llena de edificios, ahí caché que la música negra iba a ser como mi forma de poder. Y así fue, y así es.
Ya más grande, vinieron las juntas en el paseo San Agustín, en el centro de Santiago. En la semana era una galería comercial, pero los viernes y sábados cerraban las tiendas y las baldosas del estacionamiento quedaban libres para el breakdance. “Hacíamos plata pa’ las pilas, poníamos el caset y los hueones bailando break. Se juntaban como cincuenta, casi cien personas”. Era el lugar donde intercambiaban música, revistas, videos. El lugar donde llegaba gente de Alemania o Francia, que traían ya más avanzada la onda del hip hop en una especie de “intercambio cultural”, cuando aún no habían ni señales de globalización.
A los 18 vendía zapatos. Y con lo que ganó se compró su primera tornamesa y el mixer. Trabajaba durante todo el mes en un Hush Puppies y cada 30 ya tenía plata para comprarse algo. Lo que fuera. “Todo lo que ganaba era para comprar mis máquinas. Por ahí también me ayudó mi viejo con la primera radio doble casetera”.
Eran mediados de los 90s y con equipo en mano, comenzó a hacer contactos. Las bandas chilenas emergentes de hip hop, funk o rock, como Tiro de Gracia, Los Tetas o Chancho en Piedra, empezaron a incluir canciones con bases instrumentales en sus discos, cuando Dj Raff los fabricaba con una radio casetera, en forma manual y muy precaria. Pero resultaba: “iba juntando sonidos de batería, por ejemplo, las copiaba y grababa dos o tres veces en otros casetes y después con la tornamesa hacía blufs eternos y sonaba como el pico. Después, con un tecladito Casio, así bien mula, le ponía el tintirindín”.
Podía sonar mal, pero al menos eran bases instrumentales propias. Con La Frecuencia Rebelde, el grupo que creó estando todavía en el colegio en 1992, teloneó a importantes bandas de esa década dorada, como La Pozze Latina.
En ese fogueo lo invitaron a hacerse parte de la banda y aceptó. Ahí Dj Raff conoció a Víctor Flores (Solo di Medina), el percusionista del grupo. “Con Víctor, nos quedábamos después de los ensayos pelando el cable con las máquinas. Y fue ahí cuando empezamos a hacer canciones”. Raff y Solo di Medina grabaron dos discos en donde ambos componían los temas. Comenzaron las giras por Chile, después afuera, y lo demás es historia.
Pero ahora va solo.
“Si vivimos en el fin del mundo, donde no pasa na con la música y los discos… mejor ¡regalemos la huéa!”, dice Dj Raff sobre su nuevo disco Travelling Partners, que se lanza oficialmente este jueves 4 de diciembre en Kubix. Bastó sólo un mes y medio para que más veintitrés mil personas escucharan el EP sin pagar ni un solo peso.
Todo un éxito para el Dj más colaborador y reconocido de la escena chilena. Que entre sus proyectos a futuro está el lanzamiento del tercero de sus discos para abril del próximo año, con invitados como Jorge González. “No me importa ser el hueón bacán, el que canta y hace show. No, a mi me gusta ser el DJ. Me gusta la música y hacer bien mi pega, nada más”.
DJ Raff lanzamiento Travelling partners
Maka Meléndez, Mc Chico Claudio, Marcelo Bravo y las visuales de Intravenous Lab
Fiesta post show: DJ Bitman, DJ Caso y DJ Raff
Jueves 4 de diciembre – 23.30 horas
Discoteque Kubix (Dominica 594, esquina Recoleta)
$3.000 preventa – $5.000 mismo día




