Antes de decir cualquier otra cosa, me declaro bielsista. Desde el principio. No tengo cómo comprobarlo, pero desde que vi a esa selección argentina del 2001, la que arrasó con todo el continente y le voló la raja a todo el mundo en el pre-mundial con esa dinámica sicótica, que a Bielsa

Bounce buy

lo tengo guardado en el sitial de los admirables, esa gente ultra-consecuente que de tan convencidos de sus ideas terminan fracasados y humillados pero con la mirada alta (hola Che Guevara).

Eso es lo que siento por él y le doy las gracias por lo que ha hecho, pero ahora, que ya estamos clasificados a Sudáfrica, le pido por favor que no gane más partidos. Bielsa

The Family That Preys hd

te amo, pero no sigas con esto, Chile no está preparado.

Nunca había estado tan orgulloso ni me había sentido tan identificado con una selección, pero ya está bueno ya. Lo peor que le puede pasar a Chile es llegar primero al Mundial, los pobres cabros que se rompen el culo en todos los partidos no se lo merecen. No merecen la presión de los medios facilistas, ni el relato ignorante de Ernesto Díaz en Cooperativa: “Ya estamos viendo jirafas, elefantes y pumas”. ¿Pumas? ¡Pumas! Ni la exigencia de una hinchada inexistente, que cree que el fútbol es como una película de Hollywood: pago mi entrada y exijo mi final feliz. Porque seguramente esa misma gente que irá contra Bolivia esperando una goleada estuvo contra Paraguay el 2007, pifiando y burlándose de Bielsa.

Ojalá Chile salga quinto. Que suframos, que cueste, que no sea tan fácil, que tengamos que ir al repechaje y pasa al último minuto. Uno: porque así, con pocas expectativas y muchas dudas, tenemos más opciones de éxito en el Mundial. Y dos: porque así es más entrete también; cada día los partidos de Chile son más fomes: juegan bien, ganan, a veces golean, no nos llegan. Dónde está el sufrimiento, la tensión, los nervios, los goles gritados con sangre. Bielsa, devuélvenos la diversión.

Boogeyman full

Mr. Brooks full