Buscar el ascenso social a cualquier costo y el aparentar son actitudes que han ocurrido en todas las épocas. Para el siútico, especialista en camuflaje, las estrategias y formas de actuar van cambiando con los tiempos. En la era de las redes sociales, los nativos digitales, las nuevas tecnologías y todas esas mariconerías en que nos movemos a diario, aparece una nueva variante: el Siútico 2.0.

El siútico 2.0 es el camaleón on line, el troll buena onda, el spammer en tiempo real, el que busca el reconocimiento y la admiración de los incautos, metiéndose como un troyano en nuestra vida en Internet.

Pero en vez de querer subir o cambiar de estrato, como el siútico tradicional, prefiere diferenciarse, parecer que tiene algo que los otros no tienen, en formato digital. Ocupa la red para destacar y acentuar su supuesto buen pasar y sentido del gusto, utilizando estrategias innecesarias y pretenciosas. Si el lenguaje es cultura, para ellos es abreviado, bilingüe (lo ocupan a propósito de nada) y sobre todo tecnológico.

Como estar al día (zeitgeist), parece ser para algunos sinónimo de éxito, el Siútico 2.0 hará todo lo posible para sobresalir de la media, como escribiendo con neologismos en cada frase o etiquetando fotos de su cámara fotográfica de última generación, para de esa forma parecer distinto, una supuesta forma de refinamiento, con Mac.

Que quede claro que no tiene nada de malo estar informado de las “nuevas tendencias” o gastar plata en tecnología, más bien es todo lo contrario. Lo que molesta y altera, es que te lo refrieguen en la cara en cada post, comentario, twitteo, estado de facebook, nick de msn o la herramienta de Internet que sea, para hacerte sentir inferior, atrasado: offline. Pero la mayoría fracasa en su intento, quedando más bien como un wea en red.

A diferencia del siútico clásico, que tan bien retrató Oscar Contardo, el Siútico 2.0 no es clasista, si no más bien es una mezcla de alguien frívolo (snob) y pretencioso.

Esa es la mayoría. Pero la fauna arribista se compone de muchos más especímenes que dan material para hacer la siguiente clasificación:

Escribir con siglas gringas: Poner OMG (oh my god), LOL (laughin out loud), WTF (what the fuck), y un enorme etcétera, da la impresión de estar al día, tener onda y ser relativamente bilingüe, lo que contribuye a diferenciarse del resto de los mortales. Este tipo de lenguaje, generalmente lo ocupa el siútico más irreverente y agudo, que se impresiona, molesta, ironiza, frente a las cosas menos relevantes del mundo, ej. “omfg, se me quebró una uña“, pero lo expresan abreviado y en inglés, para tener estilo.

Ser medio Geek (o tecnológico, para los puristas antisiutiquería): Decir Gadget para referirse a un producto, artículo, adminículo o aparato que nos entrega la tecnología cada día, entrega status, por mínimo que este sea. Cuando se compren la Kindle, van a subir una foto a su blog (un blog con muchos datos -o tips, para ellos- de cuales son las bondades que ofrecen los distintos Gatgets), porque para ellos los productos son medallas sociales, dignas de ser compartidas con su público, o followers.

Ponerle nombres humanos a los objetos: Estos son los siúticos más raros- freaks- de todos. Si antes esto estaba sólo reservado para las mascotas, ahora se está haciendo habitual leer frases en menos de 140 caracteres, como “tengo que ir con Alfredo a la u, porque los pcs de allá no tienen el programa que necesito”. Y claro, después no enteramos que Alfredo es el notebook. Lo mismo va para Rodrigo (el ipod) o Elisa (la wii) y un enorme etcétera.

Poner estados de Facebook en inglés: Acá sólo se salvan los que citan frases de películas o letras de canciones, porque lo ponen entre comillas y el idioma original es bienvenido. Pero escribir algo que perfectamente podría estar escrito en español, entra en la categoría de siútico, a saber: I’m in love, I miss you, I’m so happy with you. Generalmente son las personas más básicas de la fauna siútica 2.0, porque nunca se necesita acudir a algún traductor online para traducir frases así de elaboradas…

Bipolaridad off-on line: Por alguna extraña razón, su comportamiento en conversaciones por MSN, Gtalk, el chat de Facebook o lo que sea, cambia en forma radical. Sus risas son “hahahahaha” y ocupan onomatopeyas como “duh!”, que se alejan bastante de una conversación habitual que se pueda tener con alguno de ellos en vivo y en directo. Mientras menos locales suenen sus expresiones, para el siútico 2.0 siempre será símbolo de superioridad.

Estar siempre conectado, pero igual “tener vida”: Para esto, la llegada y auge de Twitter le cae como anillo al dedo al neo siútico. Poner en twitter por ejemplo “… haciendo hora en el Starbucks” deja un aire a híper conectividad-blackberry-Iphone, que es súper efectivo a la hora de querer impresionar. Ahora, si va acompañado con un link a The Guardian, cuanto mejor.