Ganador como “mejor corto” del Festival de Cine B (09) y seleccionado en el reciente FICV, Cannes ShortFilm, Beijing y Sydney. D-Construir es el stop motion más pulcro que hemos visto en Chile. Un cortometraje que sale de tiempo y de lugar, recordando las polvorientas animaciones del viejo Jan Svankmajer.

Por Juan Francisco González

D-Construir tiene una preciosa fotografía mezclada con la historia de una niña que se encuentra un peluche conejo olvidado en un bosque, emprende un viaje por el cual le va intentando dar vida a su conejo, con ayuda de los animales, pasando por ese bosque y una industria abandonada.

Conversamos con Eduardo “Nano” Bunster, su creador, tras su paso por el Festival de Cine de Valdivia, donde tuvo muy buena acogida de parte del mutante.

¿Cómo grabaste este Corto? ¿Cómo te las arreglaste con el stop motion?
-Fue un proceso largo y parcelado, fue como ir armando un puzzle. Las secuencias las recolectamos a lo largo de un proceso que duró varios años y paralelamente se fueron articulando en el computador. El trabajo de stop motion no fue fácil, pues se trataba de animar seres articulados, estructuras relativamente complejas, que primero hubo que diseñar, luego fabricar las piezas en una tornería, componer y luego vestir con las pieles o telas que cubrían y daban la forma definitiva a los seres. Finalmente trabajamos con un equipo de animación a cargo de Matías Ahumada, en el que participaron varios animadores, entre ellos el grupo SURE, que ya lleva varios años en el tema del stop motion.

¿Por qué usaste diferentes formatos, como S8mm, 16mm y fotos digita1es en D-Construir’?
-La utilización de distintos formatos fue para diferenciar las distintas instancias o bloques narrativos que hay en la película, a través de la estética y de las significancias asociadas a cada formato, por ejemplo ocupé película S8mm b/n reversible para el comienzo, en que la fábula todavía no comienza, la niña todavía no se convierte en este “personaje” fantástico, ella está en bruto todavía, al menos como personaje. Luego pasamos a 16mm para la fábula, usando una película que es muy suave, de bajo contraste, poco saturada y filmando con una cámara Bolex de los 60s, que tiene problemas de fijeza de cuadro (la imagen vibra un poco) y variaciones mínimas de exposición, y filmando todo a través de un lente zoom Berthiot que tiene una suavidad y poca definición muy características. Juntando todos estos elementos se armó la estética de la fábula. Para la ciudad mezclamos 16mm y stills fotográficas de 35mm, para lograr algo más cercano a un diaporama, porque estábamos contando algo que había ocurrido en el pasado y para mi los recuerdos tienen que ver más con secuencias de imágenes que con secuencias coherentes completas. El cielo lo trabajamos completamente con fotos digitales (con una cámara DSLR) para darle una textura más plástica y artificial.

Este es el trailer:

¿Crees que se trate del Stop motion más largo que se ha hecho en Chile?
-No tengo idea. Quizá es uno de los stop motions que usa “marionetas” más largos chileno, porque deben haber stop motion de objetos no articulables o de plasticina mucho más largos, porque toma mucho menos tiempo hacerlos.

¿Por qué el relato está en inglés?
-Porque el narrador también es un personaje y es el arquetípico narrador de fábula anglosajón, ese es el personaje. Pero ese no es el único relator en la película, en la ciudad se escucha la voz de un locutor en latín antiguo y el poema final está leído en castellano.

¿Cuáles son tus proyectos cercanos? ¿Como evalúas la pasada de D-Construir por el FICV?
-Ahora estoy en plena escritura de guión de un largo que voy a grabar el próximo año, es una comedia negra acerca de Chile llamada “JOYAS“, donde hasta ahora no hay nada de muñecos raros ni animación. Con respecto a D-construir en el FICV, la recepción fue muy buena. A mucha gente le gustó y eso es muy satisfactorio.

D-Construir. Más info y fechas por acá.