
Comenzamos el famoso Bicentenario, es decir, jarana por doquier con lucas estatales hasta septiembre de 2010. ¿Bonito, no? En Concepción la fiesta empezó con rock, como era de esperarse, mal que mal la ciudad carga con el mito de ser su “capital nacional”. Por eso revisamos nuevos acordes penquistas tras el clic.
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El viento acaricia las aguas del Bío Bío en tarde de sábado, mientras las familias salen a caminar y pasear el perro, unos remolinos de brillantes colores se agitan cuando comienza a cantar un bajo. Sí señores, esto es una tocata, y sobre el escenario Amigo Imaginario canta Estado de excepción, una linda tonada dedicada a aquellos años turbios de nuestra patria.
El guitarrista y bajista es Mauricio Melo, ex integrante de Santos Dumont y Emociones Clandestinas. Es el único que viste formal, de camisa roja y terno rojo, bien peinado, zapatos de cuero, junto a unos verdes ojos que acogen con calidez al son de la varonil voz.
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¿Qué onda la mitología musical de Concepción?
-Más que mito, es el hecho de que la ciudad ha dado a luz bandas particularmente exitosas, desde Emociones… hasta Los Bunkers, De Saloon, los mismos de Machuca… No es que seamos la cuna del rock, si es por eso es Valparaíso, de ahí salieron las primeros grupos chilenos. Igual hay una suerte de calidad y hay que aprovecharse de eso, del mito de Conce.
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Llevas varios años en la música, ¿cuál sería el consejo para los críos que vienen?
-Imítenme jajaj (dice entre risas), nah, trabajo y disciplina, por sobre todas las cosas disciplina. Muchas bandas se han diluido por la carencia de eso, y creo que una de las mejores experiencias de éxito y de hacer las cosas bien es Los Bunkers, el grupo que ha llegado más lejos hasta ahora. Y ellos siempre tuvieron una disciplina enorme, de repente no tenían ni para comer, pienso, y ensayaban cinco días a la semana. Y planificar bien los objetivos y trabajar.
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/ Ha salido un nuevo estilo de baile/ y/ yooo/ no lo sabía. Tenía al lado a Yogui Alvarado, voz y guitarra de Emociones Clandestinas, banda que dio origen a Los Tres- donde también Álvaro Henríquez tocó guitarra-, mezclando lo mejor del rock y pop británico de los 70’ con reflexiones acerca de la vida en las ciudades chilenas, así nacieron dos hitazos como Un nuevo baile y Cajitas. Y yooo no me daba cuenta. Ja. Despistada mode on.
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¿En qué estás ahora?
-Estamos grabando con Emociones Clandestinas, un nuevo disco, ya lanzamos el primer single Si el amor (se puedes descargar desde el sitio de nuestros compipas de POTQ), y tocando mucho, porque ya en noviembre se nos viene fuerte, tenemos fecha en La Batuta el 18 de noviembre con Julius Popper, la gran banda de Conce en estos momentos; 26 en Valparaíso, el 27 acá en el Bar del Frente, y eso, creo que luego viene Valdivia. Hace años que no tocábamos en Concepción, hasta febrero de 2009 en el circuito Movistar.
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¿Qué más?
-Venimos con los clásicos de siempre, y también material nuevo, porque nos hemos tomado harto tiempo, ya que deseamos estar contentos nosotros mismos con lo que hacemos, y también porque tenemos muchas actividades paralelas todos. En mi lado particular estoy en el proyecto Cosmofonic, que mezcla música electrónica con imágenes obtenidas del universo por los centros astronómicos de La Silla y el Paranal, auspiciado por los dueños del observatorio. Eso ya lo presenté en el centro astronómico del Elqui, en el Cine Arte Alameda, y Radio Concierto. Ahora nuevamente me invitaron los astrónomos para reeditarlo. Y finalmente está Electric Vodoo, un proyecto de jazz con el pianista César Ibacache y el saxofonista Maxi Alarcón, músicos estables de Quique Neira, proyecto que detuvimos porque se fueron de gira con unos músicos noruegos.
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¿Y a los que vienen detrás de ti, qué les dirías?
-La cosa no es fácil en un país como el nuestro donde el arte y el deporte son cosas de última necesidad, mal entendido así, porque en el mundo son cosas que enaltecen el espíritu de la nación, así que a los chicos que vengan tienen que perseverar, practicar, estudiar, y creerse el cuento. Y sobre todo, aprender a caerse y levantarse.
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Luego es el turno de Peter Ron, banda nacida en Concepción durante el año 2005, de la mano de Francisco Muñoz (Machuca) y Paulo Bravo (Pegotes). Casi termino sin tímpanos, pero la energía del vocalista contagia y te lleva a mover pies y cabeza, aunque no sé si fue la mejor opción que tocaran a las 17 horas, porque a ellos les gusta la noche, el boche, y el ron…
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Seis machotes se apoderan del escenario. Hay para todos los gustos: rellenito hippie, chascón, pelado con aires centroamericanos, ermitaño sudado pero sexy, flaco piola, y rubio-cara-de-niñito-bien. El nombre de la agrupación es sacado del libro El corazón a contraluz, donde una joven selk’nam es cortejada por un explorador rumano: Julius Popper.
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Sus canciones son una mezcla media hot de rock and roll, jazz, y música de los tocadiscos de nuestras abuelas, onda para bailar apretados, sacudiendo la cabeza con un dejo de rebeldía, y mordiéndole la oreja al(a) amante. Su “salto a la fama” fue en el Foro de la U de Conce, donde ganaron el festival de bandas del año 2007, con un Alfredo Lewin helado al ver que 5000 personas saltaban bajo el rocío nocturno al son de Julius Popper.
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¿Cómo es la experiencia de debutar en el Foro?
-Nos gusta mucho tocar en el Foro… Siempre que nos invitan estamos más que disponibles para ir a tocar… Uhhh… Les aconsejo a todas las bandas que si tienen la oportunidad, o algún conocido por ahí, que los pueda meter en una tocata en el Foro lo intenten, porque es una experiencia súper buena, el ambiente universitario es súper prendido, y se logra una comunidad muy bonita- dice Alejandro Venegas, el vocalista.
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Un grupo de minas me observa con caras de asesinas en serie. Nos despedimos con machote-recio-sudado-sexy-que-canta-bonito y se le tiran encima. Grupis no había visto (aún) en Concepción. El frío del Bío Bío comienza a abrazar la ciudad, ya los niños no juegan en bicicleta alrededor de los padres absortos en la música, es hora de retomar el vuelo pateando piedras con la ilusión de que estás en el Liverpool chileno.




