
“Carretera” (09) es el nuevo disco doble de Alamedas. En esta entrevista, Alejandro Gómez repasa los detalles, por qué le prohibieron usar su cóver de Andrés Bobe, los cambios de formación y también el futuro de Solar: “Las reuniones ocurren 10 años después y Solar se separó el 2003″, adelanta.
Escucha el primer single del nuevo disco: “Carretera“.
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Hola Alejandro. Gene Simmons dijo que en el momento de ver a The Beatles tocar para el show de Ed Sullivan, supo que quería ser rockero. ¿Cuándo decidiste agarrar una guitarra y ponerte a tocar?
—Cuando vi “The Cure in Orange“.
Este año estuvo movido para Alamedas. Grabaron un capítulo en televisión con la última formación de Solar, presentaste además a los nuevos integrantes de Alamedas y recibieron la visita de Barry Sage, con quien grabaron este tercer disco, que además es doble. ¿Cómo se fue dando todo?
—Todo empezó en octubre del año pasado. En septiembre, Ismael (Oddó, ex bajista) y Claudio (Fierro, ex baterista de la banda) se alejaron del grupo para dar prioridad a sus propios proyectos. Con Richi (Contesse, guitarrista, en la foto de abajo junto a Alejandro Gómez) intentamos hacer unos demos con ideas nuevas en un estudio y no resultó. Terminaba siendo una base de batería programada en un computador y como 50 guitarras para “aprovechar de grabar”. Fue un desastre. Sin embargo, Barry (Sage, productor inglés) rescató de ahí la toma de “Ángel”.

“Este disco sólo fue posible de hacer porque la gente involucrada creyó en la idea y básicamente porque todos deseamos trabajar en lo que más nos gusta hacer. El concepto de “Carretera” es musical y tiene que ver con las alamedas, como esa sensación placentera de ir en auto por una pista de cemento alemán después de horas y horas por un camino de tierra lleno de hoyos y obstáculos que sortear”.
Sobre esa actuación inédita de Solar en Movistar Música, recuerdo haber visto a la SCD de Bellavista llena como nunca. Hasta con gente desmayándose y con otro montón que no pudo entrar. ¿Está en tus planes repetir una junta con Solar? Oí también que pensabas editar un compilado con canciones del grupo…
—Lo del compilado sigue siendo un proyecto pendiente y sé que en algún momento se va a concretar. Acerca de una reunión, no lo descarto, pero las reuniones de las bandas ocurren 10 años después y Solar se separó el 2003. Ojalá llegue el día en que volvamos a tocar a teatro lleno. Dependerá del “mercado” supongo… oferta y demanda.
Volvamos a Alamedas. ¿Cómo se integran Pierre De L’Herbe y Octavio Bascuñán? ¿Por qué nuevamente reemplazan a su bajista y baterista?
—Después de tocar con músicos jóvenes ‘llenos de proyectos paralelos’, opté por llamar a otros mayores con experiencia que pudieran enfrentar el proceso de este disco. Algo así como optar entre la escala mayor o menor (risas). Primero contacté a Pierre (ex La Dolcevita) con quien conversé e intercambié en el Vive Latino de 2007. Me dio su número de teléfono y lo llamé para proponerle tocar el bajo. A través de él llegamos a Octavio (ex Upa e integrante de Los Ex!). Fuimos a ensayar, tocamos un par de horas, nos tomamos unas chelas y a todos nos gustó como sonaba. En ese momento les dije que grabaríamos en enero con Barry Sage. Ensayamos un mes y medio antes de entrar al estudio.
¿Cuáles son las diferencias de pasar de tener integrantes menores a ustedes, a ser ahora Richi y tú los más jóvenes de la banda? ¿Tienen otras presiones?
—No lo sé. Desde niño que todos mis amigos eran mayores que yo… Han pasado cosas desde el disco anterior. Richi es padre ahora, Pierre y Octavio tienen familia también, entonces el grupo no se sostiene porque estemos todo el día juntos, drogándonos, tomando chelas y terminar a las 5 de la mañana en un after… Sólo nos vemos en los ensayos, presentaciones en vivo o cuando tenemos reuniones. Cada vez que nos vemos, nos juntamos a eso. Nos sorprendemos el uno al otro en los detalles. Cuando eres más joven sólo estás pendiente de ti, de cómo te ves en el espejo o de tu ombligo. Ahora se trata de generar un buen ambiente. Así empezó a sonar y así derivamos en el disco.

Sobre “Carretera”, leí de Richi Contesse que en este disco habían compuesto todo en el estudio. ¿Cuánto demoraron en ese proceso?
—Las canciones de este disco se hicieron en el estudio durante las sesiones. Llegábamos en la mañana y empezábamos a tocar cualquier cosa hasta que se escuchaba algo en que todos conectaban. Hacíamos un diagnóstico armónico y le dábamos forma a una estructura. Tocábamos la pieza durante dos o tres horas mientras íbamos puliendo los detalles hasta que Barry hacía señas de estar pasándolo muy bien. De ahí en adelante eran como 5 o 6 tomas. Las letras las fui haciendo en los descansos o de vuelta en casa navegando por Internet entre enero y marzo de este año.
Cuando conversamos a fines de 2004, Alamedas era un secreto a voces y también un disco inminente- el debut- que saldría al año siguiente. Recuerdo en esa entrevista que tu meta era sacar tres discos en tres años. Y al 2009, si consideramos el doble de este nuevo “Carretera”, van 4 en 4 años. ¿Tienes alguna autocrítica ahora que cumpliste una meta que trazaste al comienzo?
—Cuando empecé a hacer música siempre aspiraba a hacer “la gran obra”. Ese álbum que te hiciera trascender, etc… Al darme cuenta que en Chile eso es “muy difícil”, me liberé de mis ambiciones y comencé a disfrutar el momento mismo de grabar, de estar en el estudio, de no distinguir entre el día y la noche porque has estado días consecutivos encerrado tocando guitarra, haciendo letras, o sencillamente escuchando música. En resumen, soy feliz cuando estoy en el estudio desafiado a hacer una canción. El resultado no importa. El recorrido es el que vale.
Recuerdo también que, por esa fecha, la APEC era el tema central en Santiago. De hecho ustedes tenían un afiche en su sala de ensayo, y hay mucha de esa atmósfera en su primer disco. En una entrevista te escuché hacer referencia a que esa reflexión venía de cerca, porque vienes de una familia de periodistas, pero que en realidad a ti te gustaba mucho más escuchar a Spinetta y toda su abstracción. Para los que no han oído tu nuevo disco, ¿Cuál de esos dos rostros tiene “Carretera”?
—”Carretera” es un disco romántico por la manera como fue concebido. Las letras en este disco son como una confesión personal frente a un soundtrack.
Leo Quinteros dijo en una entrevista que “el sentido de la música está en lo vocal”. En un año de elecciones importantes, uno podría esperar un disco de Alamedas con un mensaje directo y crítico, como cuando le cantabas a los lacayos de Norteamérica en “Este país”, o a Fernando Villegas en el verso /a esos panelistas/ no compro nada/ de “Apáguenlo”. Sin embargo, “Carretera” raya en el intimismo que conocimos en las letras de Solar y en las baladas de Alamedas. ¿Ya no te interesa esa postura del primer disco?
—El primer disco de Alamedas fue una explosión de confianza con el entusiasmo de empezar de nuevo sin las inhibiciones estéticas que caracterizaron los 90’s con Solar. Eso se vio reflejado en las letras. Ahora el escenario es diferente y el sonido que hemos ido consiguiendo también. Tengo más rabia con mi país incluso hoy más que antes, sin embargo, se me olvida cuando tocamos o cuando damos con una progresión de acordes llena de armónicos. Me pongo más romántico (risas).
En los créditos del nuevo disco aparecen colaboraciones de gente como Luciano Rojas, Caja Negra, algunos de los ex integrantes de Alamedas y Nicole. De hecho, es la primera vez que arreglan canciones con voces femeninas. ¿De dónde salió esa idea?
—La idea de las voces femeninas la introdujo Barry en el estudio. Cuando estás en el proceso de un disco, sin importar en qué etapa, cuando aparece una chiquilla en el estudio todos se ponen cocorocos y encantadores. Así Barry las animaba a entonar con el timbre del género para colorear la mezcla. Siempre es bueno tener mujeres rondando el estudio de grabación. Gran parte de la música surge del lado femenino más que del “macho” del riff pasado a Jack Daniel’s.
En vivo a veces tocan un cóver de Andrés Bobe. El tema “With you”. ¿De dónde viene ese link? ¿Por qué esa canción? ¿Y por qué no incluirla en “Carretera”?
—En algún momento del disco, cuando ya teníamos las tomas listas, Barry propuso darme una semana para que terminara las letras y entrara a grabar todas las voces de una vez. Se fueron todos a la playa y yo me quedé en casa pegado al computador leyendo biografías de artistas y buscando cualquier cosa que me inspirara a escribir y cantar sobre la música. En algún instante me cansé de la presión y me dediqué a escuchar discos y continué con más biografías. Así me encontré con Andrés Bobe (fundador de La Ley y muerto tras un accidente en 1994).
“La canción me fascinó y no paré de bailarla durante el resto de esa semana. Hice una versión propia en guitarra y cuando volví al estudio le dije a Barry que no había terminado las letras pero que tenía un tema para mostrarle. Era una manera de pedirle más tiempo para terminar de escribir las famosas letras. Le conté la historia de Andrés y nos pusimos a armar una versión. Lo pasamos increíble haciéndolo. Ahora… el tema originalmente formaba parte del disco, sin embargo, la sucesión de derechos de Andrés Bobe quedó en manos de gente que nos prohibió usar la canción en el álbum. Es como todo en Chile: Cuando quieres hacer algo, más que el resultado, lo importante es sortear los obstáculos para continuar avanzando”.
La canción “Carretera” suena a las influencias británicas que cruzan gran parte de los discos de Solar y Alamedas. En particular a The House of Love, un grupo que alguna vez saqué de tu Soulseek, donde vi muchos estandartes como T-Rex, The Jesus and the Mary Chain y un nutrido etcétera. ¿Cuáles son tus bandas de cabecera hoy?
—The Rolling Stones, The Cure, The House of Love, The Smiths, Echo and the Bunnymen, The Sound, Love and Rockets, The Church, The Stone Roses, The La’s, The Jesus and Mary Chain, My Bloody Valentine, Pretenders, Oasis, Supergrass, The Clash, The Police, Roxy Music, todos han sido favoritos desde siempre y nunca he dejado de escucharlos.
Arturo Figueroa escribió que “Carretera” era un disco de “más arpegios que riffs”. ¿Cuál es un buen disco para oír texturas?
—”Sound of Confusion” de Spacemen 3.
De Ygal y Astrolabio no supimos más que un par de buenas canciones. Y sólo Penthouse y ahora María Ela siguen activos. ¿Sigues en tu faceta como productor de discos?
—Me gusta la función del productor en un disco. En cualquiera de sus facetas me atrae por el hecho de ser un ámbito en el que se trabaja con personas y no en el “sector servicios”. La verdad, me gusta tocar. Puede que produzca un disco en el que toque guitarras solamente.
Eres de los pocos protagonistas de los 90 que siguen coherentes con sus inicios, desde el Ep Medícame a Carretera. Cuando a Solar lo metían al saco de grupos como Glup! y Canal Magdalena. ¿Qué grupos chilenos te parecen, en todo este tiempo, consecuentes y a la vez atractivos?
—Mi banda chilena favorita es La Banda del Pequeño Vicio.
CARRETERA Incluye un disco de estudio con nueve canciones originales y un segundo CD con once versiones en vivo de Alamedas, grabadas en El Huevo de Valparaíso durante enero.
Entre los colaboradores, están en los coros: Nicole, Marcela Carmona de Corrosivas, Daniela Valdés, Ximena Ledezma y Carlo Colussi con Emiliano Gómez (el primer baterista del grupo) de Caja Negra. Además están Masiel Reyes (bajo) de Lilits, Harvey Jones (voz) de Picnic Kibun y Felipe Vargas (percusión) de Bellyco.
Más información en el sitio oficial de Alamedas.
* Fotografías por Lore Lagata.




