
Gonzalo León es periodista de La Nación y tiene un puñado de publicaciones (Orden y paria, Pornografía pura, Punga y Pendejo). Su más reciente libro es La puta que me parió y es una recopilación de crónicas que el autor ha repartido por distintos medios. A continuación va su reseña y sorteamos un libro entre quienes comenten.
Según Martín Caparrós, la crónica es un subgénero literario en el que a partir de lo conocido terminamos llegando a lo desconocido. Así, el cronista nos relata una realidad que si bien logramos identificar, es a través de su mirada particular que toma nuevas dimensiones, otras formas de ver el mundo. Ya sea desde lo freak, lo subversivo, lo silenciado, lo molesto, o lo marginado, entre otras perspectivas que escapan a un relato oficial.
La puta que me parió (LOM Ediciones, 2009) del periodista y escritor Gonzalo León (1968) es una recopilación de crónicas aparecidas principalmente en La Nación Domingo y en otros medios como Punto Final y Plagio.cl. En ellas, León, con la excusa de retratar un espacio urbano (la ciudad, la calle, el espacio público), aprovecha para contarnos detalles de su vida, las fiestas a las que le tocó ir, sus salidas de copas, sus problemas familiares y sentimentales, sus terapias, lo interesante que son sus amigos de cierto mundillo intelectual, y una curiosa línea que raya en la farándula y la autoreferencia exagerada, tal como la modelo aspiracional que entra de panelista al SQP a contar sobre sus romances futboleros y sus fiestas vip-en-la-medida-de-lo-posible.
Desde ya, el ejercicio de la crónica es un fracaso. En primer lugar, porque León no logra dar con esa mirada que permite asombrarnos de aquello que desconocemos, sino que profundiza en obviedades: que Chile es un país que vive del lobby (Política, el arte del corneteo), que tenemos prostitutas de lujo (Sexo, saxo ¿da lo mismo?), que nuestras celebridades televisivas son patéticas (El festival de la memoria) o que a los cuarenta años ya vas en un piquero inevitable a la vejez (Lápida). Y en segundo lugar, porque el ejercicio crónico es mal utilizado desde su primera intención: el autor no pretende ni delatar injusticias, ni enfrentarse a los poderosos y sus discursos mediatizados, sino que todo lo contrario. Por una parte busca burlarse de todos sus entrevistados, desde homosexuales, hasta jóvenes, pasando por personajes televisivos tipo Cristián Sánchez, Jorge Pedreros, Yolanda Sultana, entre otros (nótese, por favor, lo fácil de su selección), y en segunda instancia, posicionarse él por sobre ellos, intelectualmente hablando, tarea más que penosa, tomando en cuenta que la práctica escritural es posterior, negando posibilidad de defensa y de respuesta de los aludidos. Evidenciando que la voz de estos relatos es más un matón escolar, un experto en bullying, que un cronista.
Mención aparte merece el hecho de que constantemente en los párrafos de La puta que me parió, así como en su contraportada, se anuncian las fotografías de Álvaro Hoppe, que además interviene como activo personaje de los textos, pero que finalmente sus fotografías no aparecen por ninguna parte (¡Plop!).
El humor del libro, además, es básico. Rayando en el mal gusto, en casi un sketch del Morandé con Compañía, haciendo parecer las flatulencias y pedos de Ren y Stimpy una sutileza de otro tiempo: “a las dos de la mañana (…) comencé a cagarme en la cama”, “Hoppe sigue con sus problemas a la próstata. Cuando regresa me pide que no escriba esto (…) no le hago caso”, “después de que casi me asaltaran en un topless”.
Mala cosa. Leer este libro de supuestas crónicas más parece enfrentarse a cualquier canal de televisión abierta, con sus prejuicios sociales y sus lecturas obvias, con sus injusticias, con sus estigmatizaciones y el silenciamiento y exclusión de las clases y tipologías sociales más golpeadas. No resulta extraño, de todas formas, que la tribuna que se utilizó para exponer originalmente estos textos, haya sido el periódico oficial del gobierno, y que el autor deje la constante idea de ser un francotirador institucional que cumple con el trabajo que le tocó y nada más. De cronista poco. Nada nuevo bajo el sol.
La puta que me parió
Gonzalo León
LOM Ediciones
153 páginasCONCURSO No olvides comentar dejando tu correo-e y nombre+apellido y estarás participando para llevarte un ejemplar de este libro cortesía de LOM Ediciones.




















27/11/09
9:32
Las columnas de este señor en la Nación, me producen sentimientos encontrados, a ratos lo amo por lo básico y me hace reír, pero también se le mira en menos por lo mismo.
De alguna u otra forma genera algo, amor u odio y dan ganas de leerlo tanto pa vomitar y mofarse, cómo pa decir “puta el hueón chistoso”
27/11/09
10:02
Sr. PANIKO:
Me gustan estos libros de-constructivos de nuestra copia feiz del éden, pq nos muestran un Chile real, no tan feliz y lejos del paraíso.
Tb se agradece el tono, violentar al escribir es mucho más difícil de lo que se aparenta.
27/11/09
10:42
Este es el blog de Leon, actualiza bien seguido. Esta bueno.
http://gozaloleon.blogspot.com/
27/11/09
10:52
Mmm..puede ser que sus cronicas no sean muy buenas…pero sus novelas si…y lo que escribe en su blog tambien…el Leon LND es un personaje…no lo busques ahi… (grouppie de Leon)
27/11/09
12:21
como las cronicas marcianas, pero trabajado mejor, más real, sencillo y humano.
L
27/11/09
13:37
Creoq ue gastaste demasiadas palabras en esto. Con poner “BASURA” bastaba. Gracias.
Saludos!, El Cerdo
27/11/09
13:43
habrá que ver si el aporte es bueno…. me quiero ganar el libro….
27/11/09
13:45
Me acuerdo que cuando hacía notas para The Clinic TV, mi estreno (en la TV por internet) fue en el remate de los caballos de los Carejarro. Yo de lo más motivado, entrevisté a la fiscal con una cámara semiprofesional, pero chiquitita. No me di cuenta, y el domingo que le siguió a ese miércoles, en LND, aparecía yo en una foto, con un pie de página no muy alentador.
“A la fiscal le encantan las cámaras, sin importar el tamaño de éstas” (o algo así)
El autor de la crónica, Gonzalo León. Me reí toda la semana, ya que a veces es bueno hacer el ridículo (sólo a veces)
27/11/09
14:33
“Punga” era divertidillo. Me acuerdo de su crónica del primo artista de Longueira, que pintaba con sangre infectada con VIH
27/11/09
14:57
Suena bien interesante y entrete el libro ah.
Ya que por poco me perdí el libro Missing de Fuguet, no estaría nada de malo poder ganar este =)
Saludos chicos de Paniko
27/11/09
15:03
Calmao que escriba yo un libro, esperate nomá
27/11/09
15:07
Quiero uno por favor
27/11/09
15:08
Hay tantos comentarios encontrados que me produce gran curiosidad leerlo.
slds
27/11/09
15:08
Ah que bueno que están regalando este libro, mira que justo se me acabó el papel confort en el baño…
27/11/09
16:00
Gonzalo león es excelente escribiendo , supongo que este libro dara que hablar.
lo quiero!
28/11/09
9:57
yo no quiero ni una weah
28/11/09
11:50
jajaja nequers. jjajaj
28/11/09
13:42
creo que la foto de leon con las manos arriba, ha sido usada un millón de veces. Cambia la foto po wes!!.
28/11/09
16:23
leon es la ley….la leche chocolatada…
quiero su fickin libro…ahora…ya!
28/11/09
20:22
Gonzalo León: una mierda!!
Qué apestosas sus columnas en la nación!!
Como dice Paulina Riquelme: nada mejor para limpiarse el culo.
Saludos!
01/12/09
16:43
leon, tenís como 40 años y todavia querís ser escritor. mátate, pobre hueon.
02/12/09
12:24
Yo la verdad no he leido niuna de sus columnas, pero he escuchado de el, me han dicho que no es malo… así que optaré por el libro… siii? se puede? por fa, una copia pa este SSS
07/12/09
19:56
He leìdo una que otra columna de León, habrà que ver que tal el libro
16/12/09
14:52
Leon, dejate de jugar a la weaita del escritor, búscate una pega y madura de una vez, ponte serio weon, estai hediondito ya…
07/01/10
10:08
interesante ah…
me encantaria leer algo de él.
21/02/10
3:16
Me prestaron el libro y en verdad a duras penas he llegado a la página 40, y no por lo nutridas de texto que son sus páginas, sino porque simplemente no logra encantar ni enganchar del todo. Ni siquiera me entusiasma leer la crónica siguiente.
Debo reconocer, eso sí, que alguna sonrisa me ha sacado, y que resultará tentador para personas adictas al cotilleo criollo (no tan) farandulero.
Por mi parte, coincido con el autor de este artículo.