
Concepción se ubica como la ciudad 260 y tantos en tener una Pecha Kucha Night (PKN), siendo la segunda fiesta en Chile, luego de Santiago. La jornada consiste en juntar a tus amigos, y los amigos de los amigos, en un bar o lugar afín para compartir ideas en torno al diseño, la arquitectura, fotografía y arte, incluyendo propuestas de negocios. Ahí estuvimos.
Todo esto comenzó en Japón el año 2003, por las manos de Astrid Klein y Mark Dytham, que buscaban atraer gente al SuperDeluxe, el espacio multimedia experimental en que presentaban sus creaciones. Para no dar lata, inventaron un formato Pecha Kucha, conocido como 20×20: cada expositor presenta 20 imágenes, cada una de las cuales es mostrada por 20 segundos. Se acabaron los monos, vamos al siguiente.

El lugar escogido fue El Bar del Frente, un local iluminado por focos verdes, amarillos y rojos, donde se puede bailar rodeada de Budas, y beber en la barra a la salud de Manuel Rodríguez que está colgado en la pared. Entre flashes y gente que luchaba por ser única al menos en apariencia abrió la noche Catalina, una futura diseñadora gráfica penquista de 20 años, que se dedica a ilustrar poleras, zapatillas y lo que le pidan, inclusive ha colaborado en las carátulas de la francesa Yelle.
Luego de un par de poco felices presentaciones, fue el turno de Pablo Barra, un ingeniero informático que sus padres no lo dejaron estudiar diseño, y que le corta la cabeza a las mujeres… A través de Photoshop. En 2006 ganó el concurso de fotografía digital de Revista Paula y lo que comenzó como ocio, se tornó una fuente más de ingresos.
Cuatro hombres de entre 25 y 26 años (sí, la fiestecita fue bien machista) conforman Bang 83, un estudio de diseño que “más que la elaboración de un pendón o un letrero, buscamos crear una identidades para potenciar la marca a través del diseño”, asegura Ricardo Maggio, una de las cabezas. El siguiente fue Rodrigo Mena, un ser hiperkinético que se define como creativo “porque tengo que inventar muchas cosas en el día, o no me da sueño en la noche”. Uno de sus últimos proyectos es Minga Creativa.
Las minas ya comenzaban a bostezar en Pecha Kucha Night cuando de pronto “algo” retomó la atención: Giuliano Pastorelli, un guapo arquitecto local, presentó Plataforma Networks, la red de contenido que aglutina a Plataforma Urbana, Plataforma Arquitectura y ArchDaily. “Han tenido mucha prensa últimamente por su nominación a los Open Web Awards (aquí pueden votar), por lo que me siento muy afortunado participando del equipo, que está compuesto por profesionales de diversas áreas donde intentamos generar soluciones para este extraño mundo”.

Después de relajar la vista, vino Gator, un estudiante de diseño, pionero del street art en Conce, que ha dibujado en las paredes de media ciudad con mensajes de felicidad, amor, incoherencias, fantasías y sueños conjugados en coloridas criaturas que habitan el centro penquista. Nicolás Sáez fue el arquitecto encargado de cerrar la exposición de Pecha Kucha Night con parte de su exposición “Sobrebaldosas: visión y revisión”, un trabajo fotográfico de cómo los penquistas se las han ingeniado mediante los más diversos materiales (tapitas de bebida, latas, etc.) para tapar los baches provocados por las baldosas quebradas que nunca el municipio las arregla.
Fueron muchos más los exponentes, algunos con presentaciones poco memorables, pero al final de una noche de diseño, música de máquina, cerveza por montón, brebajes infiltrados en las mochilas (80% pisco – 15% CocaCola- 5% sepa Dios), luces psicodélicas, un dj MUY cariñoso, y profes de la U hiperventilados, queda la sensación de que en Concepción están pasando cosas en cuanto a la creación gráfica, sacudiéndonos un poco el estereotipo de ser sólo un buen escenario para el rock.




